05

1180 Words
— ¡Suéltalo idiota! —gritó Yoongi al ver a ese tal Lee en el suelo con la pierna de Jimin en sus brazos, y el menor en el suelo. —Jiminie, nada es lo que parece, yo no quise hacerlo—Lee tomaba la pierna del menor con fuerza, hasta que el pelimenta se acercó a él y le dio una patada en la cara. — ¡Auch, imbécil! —se quejó soltando la pierna del menor y este se levantó rápidamente con la ayuda de sus hermanos. —Deja de dar vergüenza ajena y cómprate algo de dignidad—Yoongi lo miró molesto, no porque le molestara el hecho de haber tirado a Jimin, sino que detestaba a la gente con ese nivel de terquedad. Comenzaron a caminar de nuevo y Jimin miraba al suelo, apenado por la escena que él y su ex habían hecho, Lee llevaban semanas pidiéndole regresar, excusándose que nada es lo que parecía, y múltiples veces había ido a su casa, siendo echado por la cocinera o sus hermanos. —¿Estás bien Minnie? —Jin revisó los brazos del menor, encontrando un raspón por haber puesto los brazos antes de caer. —No te preocupes hyung, solo es un pequeño rasguño—le restó importancia Jimin, lo único malo es que Jimin es el más frágil en cuanto a salud se trata, si llegase a mojarse un poco en la lluvia, es una gripe segura, por eso sus hermanos son más protectores. —Si ese imbécil se acerca por la casa mañana en serio voy a golpearlo—dijo Taehyung molesto, desde un principio Lee no le agradaba, le decía mil veces a Jimin que ese tipo no le daba buena espina, pero como nadie le hace caso a Taehyung. — ¿Qué hay mañana? —preguntó SeokJin, que el recuerde no hay nada especial. —Mañana es 14 de febrero y Lee era un empalagoso con Jimin en esa fecha— los dos hermanos—Taehyung y Jin—rodaron los ojos al recordar esa fecha, pero no solo por Lee, sino que todos y todas aquellas personas que habían rechazado—amablemente por supuesto. —les enviaban muchas cosas. —Ugh, lo había olvidado. Los tres mayores iban pendientes de la conversación, al parecer el 14 de febrero es un día del cual preocuparte, chicos despechados y otras cosas. Sería mentir decir que no tenían curiosidad por ver qué cosas pasaban. —Oh mira, ¡le encantará a Yogurt! —pasaban por una tienda de mascotas y Jimin vio en la vitrina de la tienda un juguete con forma de zapato. —tal vez así deja de comerse nuestros zapatos.                                                                                                   ••• —Perro pulgoso, suéltalo—Yoongi peleaba con el malvado Yogurt, en una feroz batalla por el bóxer de Kumamon del pelimenta. Yogurt vio los extraños calzones en el suelo y dejó su juguete de zapato a un lado para investigarlos, al encontrar la prenda negra los tomó y comenzó a dar vueltas con ellos en su hocico y fue encontrado por Yoongi, quien recién salía de tomarse una ducha. —Me sorprende que no se haya desmayado con lo que apesta tu ropa—Hoseok miraba desde su cama la divertida escena, el perrito corría y a veces se escondía de bajo de la cama. —Eso es—Yoongi tomó uno de los zapatos de Namjoon con las puntas de sus dedos, como si fuera algo tóxico—no muy lejos de la realidad. —y Yogurt al olerlo corrió al pasillo con pánico. —Ven aquí—Yoongi corrió tras el perro y vio que entró a una habitación, así que sin importarle el preguntarse en dónde había entrado corrió y acorraló al perrito en una esquina. —te tengo. Lo que no esperaba era que Jimin saliera del baño con una sudadera larga puesta y nada más, claro, su ropa interior. Yoongi lo miró de pies a cabeza y Jimin se escondió tras la puerta del baño, avergonzado. —Hyung ¿qué hace en mi habitación? —seguía tras la puerta y no tenía intención de salir, estaba sonrojado hasta las orejas y solo quería que la tierra lo tragase. —Y-yo, me voy—Yoongi salió de la habitación sin importarle más su ropa interior, caminó directamente a la habitación y sin decir nada se acostó en su cama, boca abajo. —¿Qué pasó con tu ropa interior? —preguntó Hoseok, extrañado por el comportamiento repentino de Yoongi. —Los que tienen agujeros son mejores.                                                                                                   ••• Namjoon se encontraba viendo la piscina desde adentro, tenía ganas de darse un chapuzón, pero le daba vergüenza por el hecho que no era su casa. SeokJin pasó atrás de él y lo vio con la vista perdida en la piscina. —Puedes entrar si lo deseas—saltó por el susto y volvió a ver al chico castaño, estaba con un pijama de Ryan, un muñeco de Line—según Namjoon un león sin melena, aunque todos decían que era un oso—y una botella con agua en sus manos. —Gracias por la invitación, pero me da vergüenza—declaró mientras tomaba la perilla de la puerta de vidrio, esta se movió un poco y en un movimiento se desprendió de la puerta. Namjoon miró asustado la perilla en sus manos y la escondió atrás, viendo al menor con una sonrisa nerviosa. —Bueno, técnicamente esta también es tu casa, así que... descansa—Jin se despidió y comenzó a subir las escaleras, Namjoon lo vio con una sonrisa hasta que lo perdió de su vista y luego miró la perilla de nuevo, intentando ponerla en su lugar. —Abuela, tenías razón. Algún día arruinaría algo en casa de ricos. Hoseok tenía muchas ganas de hacer pipí, y por desgracia Yoongi se había levantado para orinar y se estaba tardando demasiado, iría al baño de abajo y luego dormiría. Se bajó de la cama y se encaminó al inicio de los escalones, cuando iba a bajar un susurro de "permiso" lo hizo detenerse, y el chico de en medio de los hermanos—Taehyung, si no recordaba mal—bajó los escalones corriendo. Hoseok bajó por fin y cuando iba a entrar al baño escuchó la voz del chico. — ¡No me digas! Le voy a decir a los chicos y te llamo... bien, adiós—separó el celular de su oreja y cuando se dio cuenta de la presencia del mayor lo miro con seriedad. —No estarás pensando en salir, ¿verdad? —Hoseok miró como fruncía el ceño y guardaba su celular en su bolsillo. —No le interesa—pasó por su lado y subió los escalones, Hoseok tenía que estar pendiente que el chico no saliera, además ese chico es el que la señora Kim le había asignado. Hoseok estuvo casi toda la noche despierto, pendiente de la puerta del menor y a veces veía por el ventanal—ya que si intentaba salir por su ventana lo vería—y solo pudo dormir una hora. Taehyung se rio sin parar cuando lo vio somnoliento la mañana siguiente, le pasaba por entrometerse en sus asuntos.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD