El regreso
Algunas personas piensan que el dolor se va con el tiempo, sin embargo para mí no era así, cada día que pasaba ese sentimiento en mi pecho crecía y se extendía hasta el último límite de mi cabeza, se apoderaba completamente de mi mente y solo quería respuestas, era lo que buscaba, sentía que al obtenerlas podía estar en paz conmigo pero también con ella.
¿Sabía ella que no volveríamos a vernos? ¿Por qué lo sentí así aquel día? ¿Qué hubiese pasado si hubiese insistido más en ir con ella?.
Realmente no podría saber todo, mucho menos cuando ella era quién reservaba cada cosa que pasaba en su vida, es por eso que muchas veces no me sentí parte de ella, hasta decir su nombre me resultaba doloroso, y pensar por mucho tiempo que había sido mi culpa que desapareciera así, había pasado casi un año desde la última vez que la vi, muchos piensan que fui la última persona en estar con ella, en verla con vida, disfrutar su sonrisa y mirarla como si fuera lo más preciado que existiera, ella, Allyson, la había conocido casi dos años atrás cuando se mudó con su madre al pueblo, como era de esperarse en un pueblo pequeño dónde al parecer los rumores corrían más veloces hasta que un guepardo se supo que habían dos nuevas habitantes, ella y su madre compraron una hermosa casa bastante cerca de donde vive mi mejor amiga Carol, al principio no mostré interés en conocerla, eran personas como otras que venían a vivir tranquilas, así que al menos para mí no tenía relevancia su llegada.
Solía reunirme algunos fines de semana con amigos y conocidos, hacíamos barbacoa o alguna otra comida para pasar el rato y tomar un poco de alcohol en compañía de otros, disfrutaba esos momentos ya que era donde tenía oportunidad de descansar y pensar en otras cosas que no fuera solo trabajo ya que desde que estuve a cargo de la empresa de mi padre no disfrutaba de mucho tiempo libre, Allyson se fue uniendo a nuestro grupo algunas semanas después de su llegada y todos la hicieron sentirse parte de nosotros, a ninguno le molestaba, incluso a algunos hasta les gustaba que ella fuera parte, y uno de ellos era Shawn, mi amigo estaba encantado con la castaña desde su llegada, y es que no podía negarlo, en el momento que conocí a Allyson me pareció bastante atractiva, una mujer bronceada con su cabello largo y semi ondulado cayendo sobre sus hombros y terminando en lo bajo de su espalda, sus ojos marrones que aunque desde el primer momento los noté cansados, no dejaban de lucir atrapantes en ella.
Hablamos tantas veces, tuvimos conversaciones profundas y sin embargo sentía que había mucho más de ella de lo que demostraba, de lo que decía, algunas veces resultaba ser tan reservada que cuando quería hablar dejaba que dijera tantas cosas como fuera posible, que se expresara, y es cuando más duele, cuando pienso que quizás ella me necesitaba y yo no podría saberlo.
Cuando pensé que por fin todo iba a mejorar entre las dos, que no éramos unas adolescentes inexpertas en relaciones y que podíamos hablar claramente de lo que queríamos hacer, sin rodeos, ella desapareció, ella simplemente se fue.
Dicen que la esperanza es lo último que se pierde, y quisiera saber en qué momento se perdía porque yo aún sigo esperando que todo esto sea solo una pesadilla, un mal sueño de mi mal dormir, que cuando despierte ella estuviera ahí frente a mí para decirme que todo está bien, así como lo hizo el primer día en que hablamos.
Inicio Flashback
Caminaba por los pasillos del super mercado, estaba eligiendo algunas cosas para una cena que había organizado mi amiga Carol, y si, ella había organizado una cena con nuestros amigos en mi casa, cuando ya tenía los planes completamente armados entonces me llamó para informarme de que hoy irían todos a cenar a mi casa, típico de ella, estuve de acuerdo por supuesto y es por ello que me encontraba eligiendo bebidas y aperitivos para la noche.
Mientras tomaba algunas cervezas vi a una mujer que trataba de alcanzar una de las botellas de vino que estaban en el exhibidor, no era de mucha estatura así que se le hacía un poco difícil, me acerqué hasta ella y cuando estuve lo suficientemente cerca como para detallarla supe que era una de las nuevas vecinas de Carol, era una mujer de unos veinticinco años, delgada y morena, realmente hermosa ¿Cómo está el clima por el Olimpo? Le pregunté en mi mente mientras la veía descaradamente y ella solo enarcó una ceja.
-Creo que necesitas ayuda- le dije sonriendo.
-Si no me hubieras interrumpido quizás ya tuviera la botella de vino en mis manos- respondió seria.
-No creo que esa botella de vino haya querido ir contigo- le dije mientras reía un poco y ella trató de retener una sonrisa pero no lo logró- Aquí tienes tu botella- se la extendí para que la tomara y ella lo hizo.
-¡Gracias!, aunque te estés burlando de mi estatura ha sido amable de tú parte- ella sonreía y podía jurar que se veía mucho más hermosa de lo que era, nadie me había dicho que era una diosa esta mujer.
-Soy Lauren, por cierto- me presenté estirando mi brazo hasta ella.
-Lo sé- guiñó y yo me sorprendí, ella iba a seguir por el pasillo cuando otra persona la tropezó con un carrito de compras, rápidamente me acerqué para ver si no se había lastimado.
-¿Estás bien?- le pregunté.
-Todo está muy bien, no ha ocurrido nada, puedes estar tranquila Lauren- iba a continuar caminando pero la detuve.
-No me has dicho tú nombre- le dije y ella bajó la mirada hasta mi mano que tenía su brazo atrapado.
-Allyson- dicho esto siguió caminando, yo me quedé como idiota viendo por donde se había ido, cuando salí de aquel trance fui directo a pagar para poder ir a casa y seguir organizando la cena.
Ya habían pasado algunas horas, mis amigos comenzaban a llegar y ya habían latas de cerveza regadas por el patio trasero de mi casa, fui hasta la cocina a ver lo que preparaban Carol y Samara, otra de mis amigas, cuando sonó el timbre.
-Debe ser Shawn, ve a abrir Laur- me pidió Carol amablemente y fui hasta la puerta principal.
Cuando abrí me sorprendí ahí por verla, traía con ella la botella de vino que le había ayudado a tomar del exhibidor, sonreía amable al lado de Shawn.
Fin Flashback
Ese día lo recordaba como si hubiese sido ayer, pensar en eso me hacía lamentar todo el tiempo que perdimos, porque ella ya no estaba así que fue tiempo perdido, tiempo que no iba a poder recuperar sin su presencia, solo debía aprender a vivir con el dolor de saber que ella ya no estaba, a pesar de que ya casi se cumpliría un año no podía olvidarla, no tuvimos un romance largo pero si intenso, ambas nos habíamos dado cuenta de lo que sentíamos un poco tarde, y no me arrepentía, esperaba que ella estuviese donde estuviese tampoco lo hiciera.
Esperé y esperé que ella apareciera, al principio solo pensé que había tenido que salir de la ciudad por alguna emergencia y que no tuvo tiempo de despedirse, de decir que si volvería, y seguramente no lo hizo porque ella jamás regresaría, muchas veces después pensé que ella lo sabía, esa última noche que estuvimos juntas noté en su mirada que algo quería hacer, sin embargo no dijo nada, al menos no a mí, lo que si recuerdo escuchar de sus labios fue decir que me quería.
Inicio Flashback
-A veces realmente quisiera haberte conocido antes- decía ella mientras me miraba recostada a mi lado solo con una sábana blanca cubriendo su cuerpo.
-Todo pasa en el momento que debe hacerse, y si este es el momento indicado para estar juntas, entonces lo estaremos- le dije acariciando una de sus mejillas.
-Se que si, es solo que hubiese querido disfrutar de esto desde mucho antes, aunque no lo creas has alejado tantos fantasmas que me atormentan- hablaba sincera y me gustaba cuando lo hacía, Allyson muy pocas veces se profundizaba como ahora.
-La única tormenta que quiero que tengas desde ahora es a mí tratando de quererte- le sonreí.
-Eso no es una tormenta para mi- me besó en los labios y disfruté el momento, luego se separó y lo dijo- Te quiero Lauren, realmente lo hago- su mirada solo me transmitía sinceridad, y yo le correspondía.
-Creo que un te quiero puede quedarse corto para lo que siento por ti justo ahora, Allyson- le dije mientras la abrazaba protectoramente.
Fin Flashback
Era la hora de regresar a Atherton, mi pueblo natal y donde había pasado los mayores años de mi vida, era momento de hacerme cargo de lo que había dejado allí, ver el estado de la empresa, mis padres y mis amigos, había tenido que vivir bajo las sombras de la muerte de Allyson, no entendía porqué su recuerdo estaba tan vivo en mí, yo simplemente quería seguir adelante y estar en paz, claramente hasta el momento no lo había conseguido, había tenido bastante tiempo para poder descansar, despejar mi mente y hacer lo posible por recordar a Allyson de la mejor manera, se que la amaba, ahora lo tenía claro, a pesar de que había dejado el camino libre a Shawn ya que el había mostrado interés en la morena antes de yo conocerla, y ya saben eso de códigos entre amigos, sin embargo eso no había sido impedimento para que mis sentimientos hacia ella nacieran y a medida que fui conociéndola más cayera rendida por ella, Shawn y Allyson nunca fueron más allá de una amistad, el si quería, muchas veces hablaba de lo mucho que le gustaba y yo me incomodaba por encontrarla atractiva, sin embargo Allyson no le dio una oportunidad porque no era el a quién su corazón había elegido.
Esa era una de las razones por las que pasó tiempo para que desde su llegada ambas decidiéramos darle una oportunidad a lo que sentíamos, yo no podía darme cuenta de si Allyson estaba interesada en mi o al menos en alguien más, era bastante reservada y muy poco expresiva en cuanto a relaciones se trataba, muchas veces Samara bromeaba con ella diciéndole que si era alguna celebridad de la que no supiéramos existencia y que por eso ella no quería que muchos tuviesen ideas sobre algunas cosas sobre ella, hasta ese momento no había pensado en que quizás cuando Allyson me habló sobre que tenía algo que arreglar era porque no se trataba de algo si no de alguien de su pasado, yo creía conocerla por nuestras conversaciones, por lo que ella demostraba cuando estaba a solas conmigo, sin embargo ahora que lo pensaba no era así, ella callaba muchas cosas, lo sentía así estando con ella, pero ¿aquello que no le decía a nadie, ni siquiera a mi era realmente tan malo como para terminar asesinada?
Ese era el principal motivo de mi regreso, quería la verdad de lo ocurrido, no quería seguir escuchando que ella había sido asesinada y su caso había quedado estancado por falta de pistas, algo debía haber, algo que me llevara a saber quién me había quitado a la mujer que amaba y el porqué, sabía que la terapia había ayudado un poco en aceptar que Allyson ya no estaba, ¿Pero quién me ayudaba calmando lo que por dentro me llenaba de ira? día que pasaba día que pensaba en hallar al culpable de su muerte.
Quizás si estaba obsesionada con eso como muchos me lo decían, ¿pero quién no lo estaría? ¿Quién en su sano juicio no quisiera encontrar a la persona que sin pensar en nadie acabó con la vida de alguien a quién su familia amaba? Realmente no entendía lo injusta que podía ser la vida, como personas que merecían tener lo mejor del mundo se iban, y lo hacían dejando un vacío en las personas que le querían, tal cual ella había dejado en mí, no podría perdonar a quién lo hizo.
Mi terapeuta decía que guardar rencor no iba a ayudarme y no me importaba que no lo hiciera, tenía que cerrar ese capítulo en nuestras vidas, en el mío, el de mi familia y cerrarlo en ella también, que cuando la recuerde solo sea su sonrisa, su mirada risueña y que esa felicidad que nos estaba acobijando esté con ella donde quiera que esté y así pueda descansar en paz.
Había estado pensado muchas cosas en todo el viaje de regreso al pueblo, llegar y sentir su aroma me hizo sentir en casa, y es que si lo era, mi vida le pertenecía a Atherton y a los que hacíamos de ella un hermoso lugar para vivir.
Volteé al sentir que alguien me llamaba y ahí estaban mis padres, Carol, Charlotte otra buena amiga y finalmente Samara, las personas que nunca me abandonaron después de haberme ido, no sabía cuanta falta me hacían hasta que me fui acercando a cada uno de ellos para abrazarlos.
-¡Oh Lauren!, por fin volviste- decía mi madre soltando algunas lágrimas- Hiciste tanta falta por aquí- la miré y le di un beso en cada mejilla, sentir a mi madre cerca me llenaba de las fuerzas que necesitaba.
-Algún día tenía que hacerlo y ya era hora- dije a todos después de haber saludado.
-Deberíamos no hablarte- hablaba una Carol haciéndose la molesta.
-Saben que necesitaba de ese viaje- les sonreí para alivianar el ambiente.
-Lo bueno es que ya estás aquí- decía Charlotte y asentí.
-Y no volveré a irme- dije y miré a Samara que no había hablado nada más para saludarme, mis padres junto con Carol y Charlotte empezaron a caminar para irnos a casa, habían organizado un almuerzo de bienvenida, y aunque no estaba de muchos ánimos para ver a más personas debía hacerlo, me había ido sin despedirme prácticamente de nadie.
-¡Hey!, ¿qué ocurre? No sueles ser tan callada- le pregunté tranquila a Samara.
Samara y yo habíamos tenido una hermosa relación en nuestra adolescencia, lamentablemente ella se fue fuera del país con su padre un par de años por algunos cambios en el trabajo de este, al principio tratábamos de seguir con nuestra relación pero cada vez más nos alejábamos, no supimos el porqué, un día simplemente dejamos de hablar y ya no lo seguimos haciendo más hasta el día en que ella regresó, ya habíamos crecido, madurado y no era lo mismo, yo tenía otras ocupaciones así que a pesar de que hablamos y quedamos en buenos términos luego de su regreso no recontinuamos la relación, estábamos bien siendo mejores amigas, ella lo entendía así que estaba bien.
-Me hiciste falta- dijo luego de unos segundos y yo le sonreí.
-No sabes como también extrañé a todos ustedes, no puedo excusarme, simplemente huí, pero aquí me tienes Sam- le dije sinceramente, esperaba que ella entendiera el porqué me había ido así.
-Estoy contigo lo sabes, es solo que me abruma saber el verdadero motivo de tu regreso- desvié mi mirada hasta mis padres que nos llamaban.
-Luego tendremos una conversación al respecto cariño, pero puedes estar tranquila, nada va a pasar- le dije mirándola tratando de transmitirle confianza, sin embargo ni yo misma sabía si lo que decía era cierto, y es que ahora no tenía seguridad de que todo estaría bien.
Estuve la mayor parte de la tarde compartiendo con familiares y amigos, por momentos logré sentirme bien, estar rodeada de personas que quería me demostraba que con el tiempo podría ser la persona de antes, realmente esperaba lograrlo aunque sabía muy bien que la muerte de Allyson marcaba en mi vida un antes y después de ella.
Estábamos en la casa de mis padres y estaba por despedirme para poder ir a mi casa, desempacar algo de las maletas y ya continuaría mañana con más calma después de haber descansado del viaje y del día de hoy.
-Por los momentos no te preocupes por la empresa, ha estado bastante bien desde que te has ido, tal cual como la dejaste, además he tenido ayuda de Carol y Charlotte, puedes ponerte al corriente cuando estés preparada- asentí escuchando las palabras de mi padre.
-Me parece muy bien eso papá, no ha sido un tiempo fácil para mí y tampoco lo será desde ahora- el me miraba sin entender- Lo que quiero decir es que- tomé una pausa antes de continuar- No voy a descansar hasta que vea al asesino de Allyson tras las rejas- mi padre me miró asombrado, quizás mis padres piensan que su muerte ya estaba superada, pero no era así, yo había regresado por respuestas y hasta no tenerlas no iba a poder estar tranquila.
-Lauren la policía hizo su trabajo y no encontraron nada, el caso de Allyson se estancó completamente- me explicaba.
-Y es por eso que haré lo imposible para que reabran el caso- el negó pero luego no dijo nada más- Ella merece que se sepa la verdad, merece que su asesino pague por lo que hizo- le decía y ya estaba un poco alterada.
-Hija entiendo el como te sientes, perder a alguien que amas es terrible, pero para eso está la policía, ellos son quiénes deben encargarse de ello, solo estás atormentándote- entendía lo que me decía pero yo seguiría con mis planes.
-Papá yo solo dejaré de estar atormentada ese día, de resto no podría saber que su asesino sigue libre y quién sabe donde, luego seguiremos hablando, ha sido un día largo y quiero descansar en casa- le dije para luego despedirme de mi familia, Carol y Charlotte me acompañarían a casa para dejar algunas cosas y luego se irían.
Llegamos a casa, les ofrecí algo de beber y se negaron ellas entendían que estaba agotada, sin embargo yo quería hablarles sobre algo.
-Antes de que se vayan quiero que estén al tanto de lo próximo que haré, planeo contratar a un investigador privado- ambas me miraban sin estar sorprendidas, ellas y Samara si estaban al tanto del motivo de mi regreso- Con suerte encontrará algo que nos guíe a la noche del asesinato de Allyson, Carol se que tú la querías tanto o más que yo, fue tu amiga antes de yo conocerla, y se que te duele que ya no esté- ella asentía sin decir nada- Es por eso que también requiero la ayuda de ustedes, todo lo que recuerden, algo que Allyson haya dicho, si tenía miedo de alguien, cualquier cosa que pueda ayudar en la investigación, en este momento todo es importante- Ambas estuvieron de acuerdo, aunque no estaban del todo contentas con que estuviera tan obsesionada en encontrar a su asesino.
Yo sabía que no haría nada al respecto, me conocía, y aunque se que muchas veces podría ser impulsiva, yo solo necesitaba saber quién y por qué, era todo lo que necesitaba para avanzar, para poder sentirme en paz con el recuerdo de Allyson y de que ella también supiera que aunque se había ido yo había batallado hasta lo último para que en su memoria su asesino no estuviese libre.
-Estaremos contigo Lauren, pero debo decirte como amiga de Allyson que quizás encuentres cosas para las que no estás preparada, y no digo que guarde sus secretos, ella como cada persona reservaba parte de su vida, y a lo mejor más de lo que pensamos- dijo Carol y aunque no entendía el porqué lo decía lo que yo si sabía es que Allyson confiaba en ella como una hermana y que eran las más unidas del grupo.
-Esté o no preparada es hora Carol, ya ha pasado casi un año- le dije tranquila pero con seguridad en la voz y eso era todo lo que tenía por decirles, ahora si quería descansar, nos despedimos y ellas se fueron.
Habían sido días agotadores mientras no estuve en casa, algunas veces si me relajaba y trataba de distraerme saliendo, compartiendo con otras personas que había conocido, pero nada, absolutamente nada me alejaba de lo ocurrido, costara años saber que había pasado esa noche lo intentaría, sabía que valdría la pena.