Emprendieron el camino hasta el refugio junto a Cassaí. Zoe continuaba preguntandole palabras en su idioma y las repetía con su acento, provocando varias sonrisas a sus acompañantes. Llevaban algunas horas de caminata, cuando Noah sugirió que se detuvieran. Señaló una dirección diferente a la del sendero y se despidió de Cassaí. -Segumos solos desde acá, gracias Cassaí.- le dijo Apenas había hablado en todo el viaje. Su mente era un remolino que no terminaba de decidirse en qué dirección continuar. Los recuerdos de la noche anterior lo asaltaban con descaro y el temor por volver a salir herido amenazaba con gobernarlo. Al darse cuenta de que el joven indígena se despedía, Zoe se apresuró a abrazarlo con cariño, logrando que se sonrojara. Si bien era algo menor que ella, no podía disi

