Miré nuevamente el fondo de la copa y volví a servirme otro trago, Rex era el que me acompañaba en todo esto. —¿Qué será de Elena, Rex? Hoy sería nuestro sexto mes de casados, no tienes idea lo mucho que me pregunto día a día por ella y por nuestro bebé, ¿Será niño o niña? Lo que sea, solo espero que nazca con salud y rodeado de mucho amor. —¿Otra vez bebiendo? —Belinda empujó su silla de ruedas —deberías dejar de hacerlo, no hay día que no lleves una botella hasta la mitad. —¿Qué quieres, Belinda? Te recuerdo que no eres mi madre y estoy lo suficientemente grandecito como para saber lo que hago y lo que no. —Te quiero a ti, desde hace varios meses que hemos vivido aquí, a duras penas te veo. Prácticamente, es cuando sales a trabajar y vienes aquí. —Fui claro contigo desde un inicio —

