Leonardo se encontraba incluso en pijama y con las pantuflas puestas, pude ver que su nariz estaba roja debido a la congestión o a la cólera. —Si piensas que con esto me estás salvando, te encuentras equivocado. Le das al público masculino e incluso femenino acceso a una zona en la que solo tú y otra audiencia muy escasa ha tenido acceso. Mentí con lo último, pero al final no tenía que darse cuenta. Él me bajó y se quitó la camisa de su pijama y me la ató a la cintura, demonios, ahora su físico estaba mejor que antes. —No puedo creer que estás aquí ofreciéndote a estos infelices —él miró a los hombres —si le tocan un solo pelo a mi mujer, quiero que se den por muertos. Salí con Leonardo mientras me cargaba a cuestas y luego fuimos a la playa donde tenía la casa. Me sorprendí al ver que

