– ¿Qué paso hermosa ¿ ¿Qué hago aquí? – comencé articular preguntas sintiendo un fuerte dolor en la cabeza–. –Te amo tanto vida mía – me dijo con los ojos llenos de lágrimas olvidando la pregunta que le había hecho – sonreí deseando abrazarla y besarla–. – Doctor, doctor a despertado – se levantó gritando como una niña pequeña–. Me sentía confundido, trataba de recordar lo que había sucedido, pero nada sólo recordaba que iba a verme con mi hermano en la casa de campo de mama pero mas nada. – Realmente Dios existe es un milagro – dijo el doctor con los ojos abiertos sorprendido–. –¿Cómo te sientes? – pregunto examinando mis ojos–. –Bueno me duele bastante la cabeza y un poco la costilla – dije percatándome de la venda en la costilla, un yeso en mi pierna izquierda–. –Es normal

