Capítulo 35 El aura de Juan en la pintura El hombre al escuchar sus palabras sintió que sus orejas se sonrojaban un poco, la verdad hace unas horas ella le confeso que no tiene amigos y eso lo hizo sentir un poco culpable así que decidió ceder un poco y le dijo “podemos hacer lo que quieras, solo me negare a acompañarte al salón de belleza ¿ok?” ella asintió felizmente y tomando suavemente su brazo para direccionarlo al lugar le dijo “¿crees que me sobra el dinero para ir al salón de belleza? Aun debo mantener a mi familia, mi hermana sigue en la universidad y mi mamá se encuentra sola en casa, debo enviar dinero para ayudarlas a ambas, así que no te preocupes, ni siquiera te molestare para que me des un aventón para un sitio de esos” aunque Juan asintió y se mantuvo en silencio, recordó

