Las coordenadas los llevó a un hotel campestre en las afueras de la ciudad, donde fue sorprendida por la comisión, entraron tumbando la puerta de su cabaña y la extrajeron a la fuerza
Horas más tarde fue llevada a un calabozo de la Institución que dirigía Maximiliano, allí el desalmado General la mandó a golpear por sus hombres. Lenys sangraba por la nariz, la boca, con los ojos llenos de moretones, guindando por las muñecas que las tenías amarradas, había perdido el conocimiento
Maximiliano fue a verla y les dijo:
- Échenle un balde de agua para que despierte –
Así lo hicieron, y efectivamente Lenys recupero la conciencia, entonces este le pregunta:
- Quiero que me narres que pasó con ese informe Psicológico y quiero la verdad, si quieres seguir viviendo –
Con dificultad para hablar Lenys comienza a narrar los acontecimientos, asustada no omitió ningún detalle de los hechos
- Entonces, fue Sacha la que metió sus narices en este hecho – balbució, pensando en voz alta, y preguntó molesto de nuevo
- ¿Es que acaso no te advertí que no te acercaras a ella, porque era muy peligrosa para ti? te dije varias veces que te mantuvieras a distancia, que no la trataras y que evitaras su cercanía ¿Qué hiciste inútil? Para que ella te descubriera –
- Nunca la traté, te hice caso a todas tus instrucciones, solo estuve cerca de ella cuando Katty nos llamó a las dos, pero no la traté, no hablé con ella, me fui rápido de esa reunión – responde Lenys asustada
- Tuviste que hacer algo impropio para que ella te descubriera, eres una inútil y así no me sirves para nada, tu ineptitud me ha costado muy caro, y en lugar de venirme a contar lo que sucedió, te pierdes y te escondes, como si alguien pudiese esconderse de mí, ¿Te olvidaste quién soy? … Soy Gral. Maximiliano López, jefe de la Dim, Dirección de Inteligencia Militar, el hombre más poderoso de este país, porque ni el mismo presidente de la República tiene el poder que tengo yo – responde con arrogancia y crueldad Maximiliano
Se retira del lugar y en las afuera de los calabozos le da instrucciones a su Cap. Emilio Borges, el mismo, quien recibió la orden de eliminar al Mayor Alejandro González anteriormente:
- Esta mujer ya no me sirve, desaparécela hoy mismo y tráeme a Sacha –
- A sus órdenes mi General, así se hará – responde el Capitán en posición de firme
Después de aquel día, nadie volvió a saber de la Lic. Lenys Ibarra, habría pasado a otro plano, ya no se encontraba en el mundo de los vivos. Los esbirros del Capitán fueron en búsqueda de Sacha, al llegar le dijeron:
- Debe acompañarnos, mi Gral. Maximiliano López requiere su presencia –
Sacha asiente y se va en compañía de los militares sin pronunciar ninguna palabra, ella ya los esperaba, sabía que Maximiliano enfurecería cuando se enterara que su amigo el Ministro habría perdido el Juicio de la patria potestad de sus hijos
La orden era la misma que le aplicó a Lenys, debían encerrarla en el mismo calabozo, golpearla y guindarla por las muñecas, pero para sorpresa de Maximiliano, al llegar al lugar, todos los militares se encontraban en posición de firmes, y ella estaba sentada en una silla, tranquilamente leyendo una revista
- Que tonto soy, debí imaginarlo, que los hipnotizarías … te ordeno que los saques de ese estado – dice el General con voz de mando y autoridad
- No los voy a sacar de este estado, tu no me ordenas, no soy uno de tus hombres ¿Para que me hiciste venir? Y ¿Qué hago en este calabozo? Leí en las mentes de tus hombres la intención de golpearme y amarrarme por las muñecas … ¿Acaso los mandaste tú? – responde Sacha tranquilamente
- Si los mande yo y ¿Qué? … tú me perteneces, quiero me digas ¿Por qué te metes en mis asuntos? – pregunta Maximiliano
- ¿Tus asuntos dices? Desde cuando quitarle los hijos a una madre es tu asunto, tal como me hiciste a mí, mientras pueda no permitiré que cometas nuevamente ese crimen, la vida privada de tus amigos no son tus asuntos. Solo eres un cobarde metiéndose con mujeres humildes, que no pueden defenderse – responde Sacha molesta
- Ah, entonces no me equivoqué, fuiste tú, quien organizo esa comisión de Psicólogos – afirma Maximiliano con ironía
- Si, fui yo – responde Sacha
- Lo pagarás caro Sacha … ahora dime en donde esta nuestra hija – Vuelve a preguntar Maximiliano
- Hasta cuando te digo, que Sasy no es tu hija… todavía no he podido encontrarla, puedes sentirte satisfecho, que el peor daño que pudiste hacerme fue separarme de mi bebé, llevo más de cuatro años sufriendo por no poder encontrarla – responde Sacha con tristeza
- Sasy puede ser mi hija, yo llevé la cuenta, del día que estuvimos juntos, al día que nació … ella es mi hija – afirma Maximiliano
- ¿Qué estuvimos juntos? … Querrás decir el día que me violaste, después que me mandaste a uno de tus esbirros para que me dieran una bebida con droga, sabias que era la única forma que pudieras acercarte a mí, sin que te hipnotizara, estando inconsciente … Pero para la fortuna de mi hija ya estaba embarazada de verdadero padre de ella, a quien le entregué mi virtud – responde Sacha con seguridad
Maximiliano hace silencio, era claro que no lo sabía, la había tomado por la fuerza justamente para embarazarla, pero nunca pudo imaginarse que ya estuviera en cinta, la veía fijamente con un profundo odio, mientras Sacha podía percibir el enojo de aquel mal hombre, así que leyó sus pensamientos en ese momento
Se levantó de la silla bruscamente gritando con ambas manos en la cabeza:
- ¡Nooo! … no puede ser … ¡Lo mataste! Eres un desgraciado, él era un ser noble, puro, no le había hecho daño a nadie – Decía Sacha, mientras seguía viendo imágenes que provenían de la mente de aquel hombre que nada respondía, solo la veía fijamente, regocijándose con el dolor de Sacha
En estas imágenes veía a Daniel Monte de Oca, su prometido, a quien conoció en la Universidad, montado en un helicóptero en compañía de tres militares, a uno de ellos lo reconoció, era el Cap. Emilio Borges, el militar que hacia el trabajo sucio para Maximiliano.
En su visión el helicóptero volaba sobre el mar Caribe, y desde allí el Capitán empujó a Daniel al vacío, mientras le disparaban en el aire, cayendo al mar sin vida. Sacha siempre se preguntó ¿Por qué el joven no volvió a buscarla? Nunca pudo decirle que tendrían un hijo, porque ni siquiera sabía que estaba muerto
Ella lo había buscado por todas partes, pero nadie le dio ninguna información de su paradero hasta este día, que se enteró que ya no se encontraba en este plano. Lloraba desconsoladamente, se sentía culpable, por esa obsesión de Maximiliano, su prometido había perdido la vida y su hija se encontraba en manos ajenas
Pero Maximiliano estaba muy molesto, porque no fue el primero que estuvo con ella, a pesar que se había vengado del joven quitándole la vida, consideraba que no era suficiente y siguió torturando a Sacha
- Tu eres la culpable de lo que le pase a todas las personas que te rodean, como pasó con ese tipejo Daniel y con Lenys … o lo que le podría pasar a Katty – dice Maximiliano regodeándose en el dolor de Sacha
Sacha paró de llorar repentinamente y lo vio a los ojos:
- ¿Lenys? … ¿Qué le pasa a Lenys? – pregunta leyendo sus pensamientos nuevamente
Entonces la ve guindando por las muñecas, siendo golpeada por aquellos dos hombres, luego ve en otra escena el momento que Maximiliano manda a eliminarla y en una tercera imagen observa cuando el Cap. Emilio Borges le hace un disparo en la cabeza, entonces vuelve a gritar
- ¡Eres un asesino! Ella trabajaba para ti, y la mandaste a eliminar con el Capitán carnicero … ¿Es que no tienes sentimientos? – pregunta ella con desesperación
-Te lo dije, serás la culpable de todas las personas que mueran a tu alrededor, por no obedecerme, soy el hombre más poderoso del país, ¿Qué puedes hacer al respecto? – responde Maximiliano con burla
- Te equivocas Maximiliano, yo no soy culpable de nada, yo no los maté, no hice ninguna acción para que eso pasara, los mataste tú, y muy lejos de ser un hombre poderoso eres un débil cobarde, pero hay una justicia divina que se hará cargo de ti. No importa lo que hagas, escúchame bien, nunca podrás doblegarme a tus pies para cometer el mal – Responde Sacha altiva, secando sus lágrimas anteponiéndose al dolor
- ¿Qué podría hacerme tú? Una triste campesina ignorante, tú me perteneces, nunca podrás estar con nadie más que conmigo – responde él riéndose
- No te rías tanto, respóndete tú mismo esa pregunta … Nunca sucederá lo que pretendes conmigo porque me das asco – responde ella con repulsión