Rodrigo mira de reojo a la pareja que se reía suave cuchiceando el hecho de que Cecilia lo llamara gritando como loca desde el balcón de su dormitorio, exigiendo satisfacer sus deseos y luego le enviará como un perrito afuera. Bajando la cabeza niega y maldice solo moviendo los labios. - Está vieja maldita, maldita la hora que engañe a Laura con ella, ahora estoy obligado a complacer sus idioteces, bueno al menos estoy cómodo, tengo ropa cara y gratis, empleados que me atienden cuando quiera una casa hermosa , salidas a restaurantes caros y todo lo que se me antoja siempre y cuando la complazca.- hablaba mentalmente consigo mismo.- bueno al menos no es una vieja con todo caído y llena de arrugas, Cecilia realmente está muy buena en todos los sentidos. El sonido fuerte de una bocina lo

