Cuando Rodrigo bajó fué directo a la barbacoa dónde se encontraba Laura. Ella lo miró con una sonrisa burlona en su rostro. Javier lo miro alzando una ceja y se rió, miró a Laura y juntos se rieron. Javier le estaba dando los detalles a Laura unos minutos antes y le decía lo difícil que había sido concentrarse para no tener una erección en ese momento. - Cuenta, cuenta, muero de la intriga.- dijo Laura como una niña a punto de recibir un regalo. - Pues se me puso difícil, no te voy a decir que no. Tiene muy buen cuerpo tú mamá para ser mayor. Me tocó y trato de hacer sexo oral y yo ahí todo blandito, no se me paro de puro asco. - Enserio? No se te paró? - Ni un poquito. - Y como hiciste, te conozco mi vida y sé que con un simple roze explotas. - Costó, costó, pero lo logré. Tú

