Dafne. Secretos, no era algo que estuviera tan presente en mi vida, y los tenía sí. En el fondo todos guardamos algo, y no siempre es oscuro. Pero en todo caso, ahí estaba yo con un nuevo secreto, un trato entre Darien Harder y yo. Acepté, a pesar de todo era una buena propuesta, yo quería competir y ganar. En un inicio, pensé que me delataría. Su actitud en el almuerzo la intuí desafiante; afuera del baño me confundió con la repentina intercesión y la propuesta de ser su jinete movió fibras de curiosidad en mí. Cuando lo conocí, me pareció serio, pero en definitiva era un hombre muy misterioso, con una mirada negra tan penetrante que acorrala. Escribí un mensaje a Jarol, indicando que resolví el problema, no se presentó al club por el temor a ser delatado y sancionado. Sus abuelos er

