De pie, junto a las escaleras, espero bastante impaciente a que ella aparezca. Se supone que se iba a cambiar de ropa, para eso Frida subió al yo ordenarle ir, pero se han tardado mucho. O quizás yo sea el desesperado que no está acostumbrado a esperar por una mujer. Ni con Kate me sentí tan ansioso esperando por ella como me siento en este momento con Adara y eso que solo será un simple paseo por el jardín. «No es una cita, mucho menos una caminata amistosa. Solo será una caminata y es para que ella tome un poco de aire fresco, es todo y agradécelo, Benedict» La veo, me tenso y me grito mentalmente que esto que ella provoca en mí no tiene por qué sentirse así. Viene con su bastón en la mano, con sus gafas oscuras cubriéndole sus hipnotizantes ojos, mientras sostiene a Frida por el brazo

