"Vientre De Alquiler"

1644 Words
Capítulo 5 —Oiga ¿Qué hace? —me suelto de su agarre. —Tú y yo tenemos que hablar—me mira con autoridad. —Ok no sé de qué tema quiera hablar, pero no tiene por qué sacarme así de mi casa—contesto molesta. —Mira solo te diré que, si no vienes te acusare, no finjas que no sabes lo que hiciste, de seguro eres su cómplice, ahora súbete al coche porque eso que llevas en el vientre es ¡Mío! ¿De qué está hablando? ¿A qué se refiere con que mi vientre es suyo? Intentando entender sus palabras me pierdo en sus pensamientos hasta que de pronto me mete al coche y me ata con el cinturón de seguridad. —Señor Gilberto usted puede ser el Ceo pero no puede tratarme así, le pido que me deje bajar. —Bien. Entonces bajemos y digámosle a tu madre que su hija es una mentirosa y una delincuente, anda vamos —él baja del coche para luego ir hacia la puerta. Rápidamente me quito el cinturón y lo detengo. No tengo la menor idea de que quiere, solo tengo el sentimiento de que es algo que mi madre no lo debe saber, lo tomo del brazo y lo veo fijamente. —Ok vamos a donde quiera que sea que vaya—menciono molesta. Sin más subo al coche en donde saco mi celular para mandarle un mensaje a Alina, luego de eso me quedo callada esperando a llegar a ese lugar. El cual es un malecón, ahí mismo veo como él baja a la vez que me pide que lo siga, molesta bajo del coche para ir hacia su dirección. Finalmente, parada frente su presencia espero a que hable. — ¿Por qué lo hiciste? —Me mira con enojo—Tienes idea de lo que acabas de hacer, siendo sincero siempre he pensado que eras una chica noble, pero ahora veo que eres igual a mi hermano por eso eres su novia y aliada—niega con la cabeza. Cada vez que me dice que soy una cómplice me confunde más, por favor si ni siquiera puedo matar a una simple cucaracha ya parece que voy a hacer cómplice de algo. De verdad no tengo idea de que habla, pero su mirada me aterra es como una mezcla de coraje y frustración, quizá Samuel le haya hecho algo, pero yo no tengo idea de qué, cuando tengo días sin hablar con mi novio el mismo que desapareció desde ese día que me mando a esa cita, solo me mandó un mensaje diciendo que se fue de viaje de negocios. Juro que cuando regrese me tendrá que explicar muchas cosas, exhalo a la vez que no dejo de mirar al señor Gilberto. —Perdón, pero no sé de qué habla, ya se lo dije miles de veces, no entiendo nada —frunzo el ceño. Noto como él me toma de la barbilla y me hace ver su celular, en donde reproduce un video en el que salgo yo en una camilla ¡Oh por Dios! Que hago yo con las piernas abiertas y una doctora poniendo algo en mi zona intima. Abro los ojos sorprendida. — ¿Ya recordaste lo que hiciste? —me suelta bruscamente—Que mal te hice para que me hicieras esto ¿Cómo pudiste usar el ovulo de mi prometida y mi esperma para quedar embarazada? —me reclama. Estoy en shock, eso no puede ser verdad, yo no puedo… Estar embarazada, eso no estaba en mis planes, ni siquiera tengo una carrera, ni mucho es mi hijo es de él y su prometida. ¿Cómo pudieron hacerme esto? Ahora todo tiene sentido, ahora entiendo porque no recuerdo nada, confié en lo que me dijo la doctora Valencia, pero ni ella se dio cuenta porque en realidad lo que paso fue que fui inseminada sin mi autorización. Respiro agitada y lo veo con desaprobación. —Entonces quiere decir que usted me uso para esto—rechino mis dientes a la vez que lo empujo—Yo no quería esto ¿Por qué lo hizo? —le pego en el pecho. Él me toma de los brazos y me acerca hacia su pecho en donde lo miro con coraje. — ¡Cálmate! Ahora me quieres voltear las cosas cuando fuiste tú y mi hermano quien robo a mi bebé, por favor, no quieras verme la cara—me suelta de los brazos. —Usted está loco, yo no hice eso, no recuerdo nada, solo sé que fui a una cita y desperté en un hotel pensé que… Un momento…. Esa mesera, esa bebida ¡Que estúpida soy! Como pude marearme con una bebida de Jamaica ¡No! ¡No! Me niego a pensar que Samuel me haya tendido una trampa. —Esta mañana escuche perfectamente a mi hermano hablar con alguien diciendo que tenía el plan perfecto para destituirme y dejarme en mal con la sociedad, además de mi hermana, pero eso no me importa, me importa mi prometida Aitana que va decir cuando se entere que nuestro hijo está implantado en el vientre de otra mujer. —Yo no tengo nada que ver, lo juro. Yo fui a una cita de trabajo hace dos semanas, una mesera me llevo dos bebidas luego de eso ya le conté lo que paso—mis lágrimas ruedan por mis mejillas. Me siento tan traicionada, aunque sigo negándome a creer que Samuel me haya hecho esto, él me ama, por favor que esto sea una pesadilla, enseguida me empiezo a pegar en la cabeza, quiero despertar, esto no puede ser real, me dejo caer al suelo abrazando mis rodillas a la vez que lloro sin parar. De pronto siento la mano de Gilberto levantándome de ese lugar, es tan real el tacto de su piel sobre mi brazo que me hace regresar a la realidad de que esto no es un sueño, estoy empezando a creer que, si estoy embarazada, las náuseas, el cansancio y el dolor de cuerpo durante las últimas semanas son claras señales de eso. ¡Ay no! ¿Qué le diré a mi madre? Cubro mis labios con una de mis manos. — ¿Cómo sé que usted no es el verdadero culpable de esto? —limpio mis lágrimas. —Por favor, créeme que no eres mi tipo. Yo amo a Aitana y juramos casarnos cuando volviera del extranjero ¿Cómo podría yo usar tu vientre para mi hijo cuando tengo alguien a quien amo? —suena sincero—Mejor dime ¿Por qué le seguiste el juego a mi hermano? ¿Fue por dinero? Te hubieras acercado a mí y te hubiera dado el triple. —Le juro que yo no fui, nunca haría algo así, mi madre está enferma, no tengo estudios, lo único que sé es trabajar y tocar el violín, estudie hasta secundaria ¿Cómo podría pretender tener un bebe sin estabilidad económica? Pero está bien sino me cree, voy a interrumpir el embarazo, así si es verdad lo que dice de Samuel, podremos evitar que lo meta en problemas con su novia o la empresa—menciono tan decidida que camino de prisa por ese malecón. No puedo creer lo que acabo de decir, jamás haría eso, solo dije tal cosa para quitármelo de encima, ya veré luego qué hacer. Sigo caminando hasta que siento como me devuelve provocando que me golpe la frente con su pectoral el cual es muy duro, debido a eso me sobo la frente y lo veo con molestia. — ¿Estás loca? Claro que no vas a hacer eso, me rehusó, es mi hijo al que llevas en el vientre ¿Qué te pasa? —suena indignado. —Pues es mi cuerpo y yo decido. Dice que soy una delincuente y que no cree en mis palabras por lo tanto hare que me crea con hechos, hare eso con la intención de que vea que no estoy a favor de hacerle la vida imposible y si Samuel es culpable juro que lo denunciare —expreso decidida. —No creo que eso suceda. Mire Señorita lo único que me interesa es mi bebé el cual quiero que nazca. Seré claro. Por ahora quiero que mantengas ese embarazo, no puedes interrumpirlo ya que Aitana dio su último ovulo, no me dio explicaciones solo me dijo que era su única oportunidad para ser madre, por lo que no podemos desperdiciar este embarazo—me explica. —Lo siento, pero no voy a traer a un bebé al mundo a sufrir—intento mentirle para que me deje tranquila. —Creo que no estas entendiendo, ese bebé no es tu hijo, tú eres una clase de vientre en alquiler, tómalo así. Ya veré la manera de explicarle esto a mi prometida, por el momento nadie puede saber nada, ni Samuel, ni Aitana, ni nadie. Veamos que va a hacer mi hermano cuando sepa que su plan no salió como esperaba, decido creer en que también fuiste una víctima así que coopera sino quieres que piense lo contrario—me mira tan fijamente que me hace retroceder algunos pasos. Esto es peor ¿Cómo puedo traer a un bebé al mundo y luego dejarlo? Pensar en ello es tan doloroso, no podría aguantar eso ¡En que me he metido! Ni en mis peores pesadillas llegue a pensar que sucedería esto. Aprieto mis labios a la vez que me pierdo en mis pensamientos. — ¿Y si no quiero que va a hacer? —lo veo atemorizada. —Te estoy dando la oportunidad de hacer las cosas bien, no me obligues a usar mi poder te garantizo que hare lo que sea porque ese bebe nazca, así tenga que meterte presa ¿Entiendes? —su mirada refleja autoridad.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD