DAREK Mi día no podía ser peor de lo que ya era. Hace poco había estado el abogado de Amelia aquí con los papeles del divorcio, los cuales una vez más, me negué en firmar. Todas las veces había sido bastante claro con mi exigencia para la firma y era que, mi esposa viniera personalmente a pedírmelo. ¿Por que quería eso? Más que nada por que necesitaba que Amelia me viera, sabía que de esa manera podría engatusarla, jamás de ha podido resistir a mi. Con eso, lograría dos cosas, tener sexo con ella como vengo deseando desde la última vez que estuvimos juntos y hacerla desistir de la tonta idea del divorcio. No quiero dárselo, todavía necesito de ella y no descansaré hasta conseguir lo que me propongo. No negaré que todo esté tema me tiene tenso y más enfurecido que nunca, las cosa

