- Nosotros habríamos estado atentos y les hubiésemos avisado – reiteró mi padre, usando el mismo tono que mi tío -. Ya tenían bastante con todo este tema de los gigantes y ahora Renesmee está muy preocupada, eso es lo que has conseguido. - Bueno, vale ya – protestó Jake, y mi mano se levantó cuando alzó las suyas para hacer un gesto -. Ahora todo eso no importa, ¿vale? El tema es que ya lo sabemos. Tendré que llamar a Sam para que no bajen la guardia y que aumenten la vigilancia. Se hizo un silencio incómodo en el que el fuego de la chimenea tomó su parte de protagonismo e hizo restallar un leño. Ese mínimo tiempo me hizo recordar algo que acababa de mencionar mi tía. - Alice, antes dijiste que alguien de dentro ayudó a Ryam – me acordé. - Sí, aunque no sé quién es, ni le he visto. Sol

