Enfrentarse a los Demonios del Pasado

1448 Words
Después de que la ceremonia terminó, se convirtió en una gran fiesta con bebidas y bailes. Leo, Zero y Hero se turnan para bailar conmigo. Hero es muy juguetón en comparación con Leo y Zero. Estaba en medio de bailar con los trillizos cuando escuché a alguien llamar mi nombre. —¡¿JESSABELLE?! Me di la vuelta y vi a Alex tratando de correr hacia mí. Me quedé rígida y los trillizos lo notaron. Hero colocó sus brazos alrededor de mi cintura y me acercó a él. Leo y Zero se interpusieron entre Alex y yo. Una vez que Alex se acercó lo suficiente, Leo y Zero lo detuvieron para que no se acercara más. —Jessabelle, por favor escúchame. Lamento haber sido un idiota y un imbécil contigo —Alex parecía estar al borde de las lágrimas. Yo simplemente bajé la mirada. —Alex, no estoy de humor para lidiar contigo. Por favor, déjame en paz —Estaba tan distraída con los trillizos que no me di cuenta cuando Alex llegó aquí. —Jess, por favor. Lo siento mucho por her- Leo lo interrumpió. —Ella te pidió que la dejaras en paz, así que deberías retroceder y hacer lo que la dama ha pedido —le gruñó a Alex. Alex lo miró con furia. —No me importa quién creas que eres, pero estoy tratando de hablar con mi hermana gemela aquí. —¿¡HERMANA GEMELA?! —estallé. Me solté del agarre de Hero y le señalé con un dedo en la cara a Alex. Estaba perdiendo el control y en parte era Midnight quien salía a flote. —Ahora soy considerada tu hermana gemela. ¿Qué rayos pasó hace 10 años cuando Lady Isabelle dio su vida para salvar la mía, cuando el alfa y la manada me dieron la espalda, me rechazaron, me abusaron? ¿Dónde estaba mi hermano gemelo entonces? Tú y nuestros padres me desheredaron. No era más que un blanco de golpes para ti, Roy y el resto de la manada. Bueno, ya no soy la misma chica que simplemente lo aceptaría. Tengo una familia aquí en la manada de Thunder Mountain que me ha hecho más fuerte. Soy Jessabelle de la manada de Thunder Mountain. Soy la mejor guerrera femenina, y ahora encontré compañeros que realmente se preocupan por mí. Compañeros que no me rechazaron tan pronto como me vieron —Estaba temblando de ira. Alex simplemente se quedó allí sin saber qué decir. Ya no me importaba. Me di la vuelta y volví con los trillizos. —¿Podrían disculparme, Leo, Zero y Hero? Ya no tengo ganas de fiesta. Quiero volver a mi habitación —pedí, tratando de no llorar. Leo y Zero tomaron cada uno una de mis manos. Me sentí más tranquila estando con ellos. —Vamos a llevarte a tu habitación, cariño —dijo Hero mientras mantenía una mirada fulminante sobre Alex. Me comuniqué mentalmente con Raphael para hacerle saber que iba a irme a dormir y le explicaría por la mañana. Una vez que llegamos a mi habitación, me sentía triste. No quería dejar ir a los trillizos. Quería estar cerca de ellos esta noche. Leo preguntó: —¿Estarías bien si nos quedamos contigo esta noche, princesa? No haremos nada que no quieras hacer. Simplemente no nos gusta verte tan molesta y herida. Me miraron con tristeza y dolor en sus ojos. Asentí con la cabeza y dije: —En realidad estaba pensando lo mismo, Leo. Quería quedarme con ustedes, pero no quería sonar como si quisiera provocar a sus lobos o ser demasiado directa. Sonrieron y todos tuvimos un gran abrazo grupal. —Volveremos enseguida, cariño. Vamos a buscar algo de ropa para esta noche y mañana —dijo Hero. Apreté mi agarre en la mano de Zero. —¿Te gustaría que alguno de nosotros se quedara contigo, cariño? —preguntó mientras me acariciaba el dorso de la mano con el pulgar. Bajé la mirada. —Me gustaría eso, pero puedo usar ese tiempo para darme una ducha rápida y ponerme mi propio pijama. Vi un destello de deseo en sus ojos. Me sonrojé. —Está bien, cariño, pero asegúrate de que sea rápido. Podríamos no ser capaces de contenernos si no estás vestida para dormir cuando regresemos —bromeó Hero. Me sonrojé aún más y ellos se rieron. Corrí y cerré mi puerta, me duché rápidamente y me vestí, y estaba secándome el cabello cuando hubo un golpe en mi puerta. —¿Estás decente, princesa? —escuché la voz de Leo. Me sentí tan a gusto y me sorprendió que pudiera empezar a distinguirlos solo por sus voces. —Sí, Leo. Estoy vestida, así que tú y los chicos pueden entrar. Entraron y Zero estaba sosteniendo una gran bolsa de lona. —Si quieren ducharse antes de dormir, sean mis invitados, y no, no voy a espiar —Miré a Zero cuando dije la última parte y le saqué la lengua. Él gruñó juguetonamente y yo me reí. Después de que los chicos se duchan y se visten para dormir, estaba terminando de cepillarme el cabello. —¿Puedo cepillarte el cabello, cariño? —Zero ni siquiera esperó a que respondiera, tomó mi cepillo y comenzó a cepillar mi cabello. Hero empezó a masajear una de mis piernas y Leo comenzó a frotar la otra. —Cariño, si no te importa que pregunte, ¿ese hombre en la fiesta era realmente tu hermano gemelo? —Hero parecía algo dolido cuando me lo preguntó. —Sí lo es, o debería decir que lo era. Ya no sé qué quiere de mí. —¿Podrías contarnos tu historia sobre tu pasado? Solo si te sientes cómoda —dice Leo. Me recosté sobre el pecho de Zero y respiré profundamente. Les expliqué sobre mi don, Lady Isabelle y todo el dolor y abuso que sufrí durante 5 largos años. —Lo único que me daba esperanza era el pensamiento de mi compañero, pero en mi cumpleaños descubrí que Roy era mi compañero y me rechazó de inmediato. Luego, si ese dolor no fuera suficiente, durmió con otra mujer esa misma noche y sentí un dolor peor que la muerte. A la pobre Midnight le costó una semana reunir fuerzas para hablar conmigo —Escuché a Zero gruñir y los ojos de Hero y Leo se volvieron negros—. Me sentí más viva y libre desde que llegué a Thunder Mountain y hasta me preocupaba que, al percibir sus aromas, ustedes, mis segundos compañeros, me rechazaran. —¡¡No!! —gritaron al unísono. —Nunca rechazaríamos a una compañera tan hermosa como tú. Además, tenemos ya 28 años, cariño. Hemos estado esperando 10 años enteros para encontrar a nuestra Luna y sentirnos más completos —dijo Zero mientras me acercaba más a él. —Además, entiendo que la pérdida de un compañero es insoportable, pero aun así tenías 13 años. Incluso lo más temprano que he oído de un lobo transformándose es a los 15 o 16 —dijo Hero, recostando su cabeza en mi regazo. Sonrío mirando a cada uno de mis compañeros. —Esto es un poco directo, pero ¿qué tan experimentados son ustedes, chicos? —pregunté con una sonrisa. Sabían que no podían ocultar la verdad. —Bueno, he tenido algunas novias aquí o allá, pero fue nada más que sexo casual —dijo Leo. —Lo mismo para mí —dijo Zero. —Solo he tenido algunas aventuras de una noche con chicas humanas fuera de la manada —dijo Hero. —¿Por qué chicas humanas, Hero? —Tenía curiosidad. —No es correcto para nuestra Luna que durmiéramos con lobas de la manada. Sabes que nosotros, los lobos, somos criaturas posesivas. Las chicas con las que Leo y Zero han estado eran humanas o chicas de otras manadas —dijo. Zero gruñó juguetonamente en mi oído. —¿Qué tan experimentada eres tú, cariño? —Leo y Hero sonrieron y me miraban con lujuria en sus ojos. Me sonrojé profundamente. —Nunca he estado con nadie. Nunca he tenido mi primer beso. Acurrucarme con ustedes tres es lo más cerca que he estado de hombres que no fueran de mi familia. Ellos parecían felices, sonriendo de oreja a oreja. —Así que eso significa que, aunque somos tus segundos compañeros, seremos tus primeros en todo —Zero ronroneó en mi oído. Me reí y asentí. —Sí. Ustedes tres son mis dulces y apuestos alfas. Recosté mi cabeza sobre Zero. Hero y Leo se acomodaron a mis lados. Cada uno besó la parte superior de mi cabeza y nos quedamos dormidos juntos.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD