Solo había sido un padre biológico para mi progenitor; de todas maneras y con la anuencia de mamá al morir su suegra, decidieron traerlo a casa a vivir en el departamento del fondo. Con mi abuelo nos habíamos visto solo en formas ocasionales dado que papá tanto con sus padres y cuatro hermanos no tenían un trato familiar, de hecho a la gran mayoría de mis primos no los conocía y muchos aseguraban que mamá era la culpable de la separación del más chico y olvidado de los hermanos aunque papá me contaba lo contrario. Fue así que el abuelo vino a parar a casa, con sus setenta o algo así a cuestas relativamente bien llevados. En casa trabajábamos todos y yo también estudiaba, era de esa manera que con mis veintitrés años no tenía ni quería novio. Rubia con trigueño bronceado, cara entre lo pas

