CAPÍTULO 4 Julia no demostraba un carácter muy diferente del normal en ella. Pero en cambio, las noches de sexo cada vez eran más intensas y ella parecía más salvaje. Las fiestas Navideñas pasaron entre comidas y cenas familiares y con amigos. Mi preocupación sobre Julia y Mario seguía activa e imaginaba que la de Julia por mi y Sara también. Pero había una diferencia, y era que mientras que yo no había vuelto a ver a Sara, Julia veía todos los días a Mauro y encima era su jefe. Una tarde estaba Julia estaba a punto de ducharse cuando sonó su teléfono. Julia me pidió que mirara quién llamaba. A esas horas sólo podía ser alguna llamada comercial ya que con nuestros amigos nos mensajeábamos y nuestras familias nos llamaban al fijo al saber que ya estábamos en casa. Fui a mirar el teléfo

