Aarón Estaba nervioso. No, eso era un eufemismo barato para lo que sentía en este momento. Porque jamás y créanme cuando digo jamás, había tenido una cita antes. He disfrutado de mi despertar s****l, de los cuerpos y las noches desenfrenadas, del deseo sin nombre ni promesas. Las mujeres que han pasado por mi cama han sido eso; cuerpos pasajeros. Una noche, quizás dos si estaba particularmente aburrido o generoso. Pero esto... esto no tiene nada que ver con eso. Incluso yo me sorprendo con la intensidad con la que esta chica, la que ahora va sentada a mi lado en el auto, despierta cosas dentro de mí que no sabía que existían. No tengo palabras para explicarlo, ni siquiera puedo entenderlo. Es hambre, es ansia. Como si no pudiera tener suficiente, como si todo en ella me llamara, me ar

