VIII

1463 Words

Anastasia.  —Muchas gracias por la  hermosa tarde, Adriano —  le dije mientras me acompañaba a la puerta del edificio.  —Gracias a usted, Anastasia — su voz era tan únicamente seductora. Tenia una pausa excitante al hablar, era cauteloso, como si cada cosa que iba a decir primero tenía que analizarla y por ello su manera de expresarse era perfecta. Sin embargo yo no tenia mucho filtro, y hablaba sin parar.  —Ya le dije que me tutee —  —Deje de hacerlo usted también entonces, aunque siéndole sincero. No cree que se siente más aliciente cuando le llamo "Usted"?— me preguntó.  Lo mejor de todo es que hacía comentarios sumamente calientes, provocativos y seductores con un nivel de seriedad que impactaba. Mayormente nos acostumbramos a que quien nos enamore o sea pícaro con nosotros haga g

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD