— Mi cordura se quebró al verla desvestirse frente a mí, esa piel tan blanca y bella expuesta solo para mí, trate de suprimir todo lo que mi cuerpo deseaba que hiciera, trate de detenerla y no pude se tiró encima de mí devorándome con un beso que me dejo sin aliento, sentí celos al recordar que Stefano estuvo con ella, pero no puedo culparla yo estuve tratando mi despecho con más de 10 y nunca pude olvidarla, en cada cuerpo solo pensaba en el suyo su rostro venía a mí en cada mujer, la tome de los hombros y la bese con ganas, con todas las ganas que había acumulado en años de no tenerla. — Este sueño estaba siendo muy real, sentía arder mi cuerpo con daca roce de su boca en mi piel, sus manos amasaba mis glúteos con hambre y sus dientes mordían levemente mis senos, esta vez pude ver clara

