Las palabras de Tomas resonaron en mi interior, y sentí una mezcla de gratitud y tristeza. Habíamos compartido algo real y significativo, y aunque el tiempo y las decisiones habían creado barreras entre nosotros, su confesión me recordaba que no estaba sola en mis sentimientos. "Lo siento, Tomas", dije con voz temblorosa. "Siento haber caído en las trampas de las expectativas y el poder. Siento haber perdido lo que teníamos." Tomas sacudió la cabeza con tristeza. "No tienes que disculparte. Ambos hemos enfrentado nuestras propias luchas. Pero tal vez aún podamos encontrar un camino hacia la autenticidad." Sus palabras resonaron en mi corazón, llenándome de una mezcla de esperanza y determinación. A pesar de las complicaciones y los obstáculos que habíamos enfrentado, había algo en su mi

