Subió las gradas hacia las oficinas administrativas centrales y de mala suerte se cruzó por el pasillo con el decano William, por suerte estaba ocupado hablando con dos estudiantes, uno de ellos parecía al borde de las lágrimas por algo que les estaba diciendo en un tono de regaño muy evidente, Lila pasó de largo y casi que corriendo porque no quería ser abordada de nuevo.
— Buenos días... — saludo a la secretaria — Me dijeron que el director quería hablar conmigo, soy Lila Stirling. — dijo mientras apoyaba suavemente las manos en el escritorio.
— Si, en estos momentos está ocupado, toma asiento y cuando termine lo vas a ver. — la secretaria tenía una pequeña nota adhesiva con el nombre de ella.
— Gracias. — se alejó y se fue a sentar en el largo sofá.
A veces no era muy paciente, sobre todo cuando tenía la prisa de no querer hablar con alguien, por suerte el director salió justo antes de que el decano terminara de hablar con los estudiantes, pero no iba solo, era acompañado por aquellos invitados especiales que dieron sus mejores discursos motivacionales frente a todos.
— Señorita Stirling... — el doctor Galeas extendió la mano hacia ella — Fue un gusto conocerla oficialmente y espero que volvamos a vernos en un futuro inmediato. — la sacudió con bastante fuerza.
— Eso veremos. — Lila no supo bien qué responder a eso.
— Espero leer su tesis completa dentro de poco, señorita Stirling y recuerde que mi oferta de ser su mentor estará en pie siempre, sé que la corporación intimida mucho, pero es una excelente opción de trabajo. — el doctor Parker también estrecho su mano, aunque un poco más suave.
— Estoy segura de que mi tesis va a llegar a sus manos, muchas gracias por la oferta. — asintió mientras veía al director.
— Por favor, entra a la oficina y me esperas unos minutos. — dijo el director mientras abría la puerta.
— Con permiso. — tímidamente entró y se fue a sentar a una butaca frente al escritorio.
Se quedó sentada observando todo a su alrededor, tenía muchos premios y diplomas enmarcados, la oficina estaba iluminada por las grandes ventanas del fondo, era un espacio muy bien armonizado y se le hizo un poco graciosos que el director pareciera tener gustos por el Feng Shui, lo supo por la forma en que algunos artefactos estaban organizados y era como lo había visto en algunas revistas.
— Lila, lamento la espera tan larga. — dijo el director entrando a la oficina.
— No hay problema. — lo vio pasar a sentarse en su silla de cuero.
— Estaba hablando con el decano y me preguntaba cuándo vas a entregar el resto de tu tesis. — revolvió unos papeles que tenía sobre el escritorio.
— Yo pensé que tenía tiempo y tengo que organizar algunas cosas en la tesis, pero creo que para el viernes ya podría entregarla completa. — sintió sobre sus hombros de nuevo el peso.
— Esta bien, no quiero presionarte porque necesito que lo hagas bien, pero también quiero que vayas organizando un discurso para la graduación. — aquellas palabras la tomaron por sorpresa.
— Disculpe... — Lila negó con la cabeza — Creo que no entendí bien ¿Me está pidiendo que del discurso de graduación? — preguntó mientras se removía en el asiento.
— Si. — el director asintió muy seguro.
— ¿Por qué? — juntó sus cejas, estaba confundida porque ella no estaba para hacer esas cosas.
— Porque eres una de las alumnas que va a sobresalir mucho en todo este tiempo, eres quien va a presentar su tesis antes de tiempo porque has hecho un excelente trabajo de investigación y porque tu padre siempre soñó con que su hija fuera quien diera el discurso de su graduación, además que tu madre es una mujer muy reconocida que está en la vanguardia de todo. — aquellas palabras fueron un baldazo de agua fría para Lila.
— Muchas gracias por el ofrecimiento señor director, pero creo que tengo derecho a rechazar esa oferta, hay muchos otros alumnos con mejores prospectos... — Lila se levantó del asiento — Para el viernes entregaré la tesis completamente terminada para que sea revisada y me asignen el tiempo de defensa. — se echó el aza de la mochila al hombro.
— ¿Por qué no quieres dar el discurso? — la pregunta del hombre fue justa.
— No soy capaz de preparar un discurso. — se colocó la segunda aza.
— Lila, eres muy capaz, tu madre lo hubiese hecho en un par de horas y lo hubiese presentado sin ningún problema, eres su hija y deberías ser capaz de hacerlo. — sus palabras no ayudaron mucho a convencerla.
— Gracias por el ofrecimiento, pero no lo haré y con su permiso, debo ir a tomar mis clases. — se dio la vuelta y se salió de la oficina bastante molesta.
De nuevo estaba siendo encasillada con el concepto de grandiosidad que sus padres tenían, papá un gran profesor, mamá una gran científica, Lila sentía que todas las personas esperaban que fuera como ellos y no le daban la oportunidad de ser solo ella, de ser Lila Stirling, la universitaria que deseaba independencia, que deseaba salir de debajo de la sombra de sus padres. Fue directo al aula donde iba a pasar las siguientes dos horas escuchando a un profesor hablar sobre gestión de laboratorio, algo un poco aburrido, pero de igual manera era una clase que debía recibir si o si
— ¿Por qué esa cara larga? — preguntó Miguel al verla sentarse en su puesto de siempre.
— Nada, solo volví a encontrarme con los científicos y ha sido un poco incomodo... — tomó los folletos que Sophie sacó para ella — Gracias, pintan ser una buena lectura solo por el título que tiene cada folleto de investigación. — revisó los títulos de cada uno.
— Tu siempre en búsqueda de los descubrimientos científicos, sería bueno que pensaras en aceptar la propuesta de trabajar en la compañía, ganarías mucho dinero. — Sophie se dio la vuelta para verla.
— NexBio es consumidor, además, bajo la sombra de mi madre dudo mucho que vayan a tomarme en cuenta. — guardo los folletos en su mochila.
— Cuenta que fue lo que pasó, Javier dijo que fuiste a la oficina del director. — Miguel le tomo la mano.
— Quiere que del discurso de graduación porque el nombre de mi padre está en uno de sus edificios y mi madre acaba de aparecer en la portada de una de las revistas científicas más famosas a nivel mundial. — puso las manos sobre su rostro en completa frustración.
— ¿De verdad te lo dijo así? — Sophie arrugó la nariz, se sintió mal por su mejor amiga.
— Estoy parafraseando, adorno más sus palabras, pero en resumen de nuevo estoy bajo la sombra de mi madre y soy alguien solo porque mi apellido es Stirling. — estaba comenzando a tener un dolor de cabeza.
No pudieron seguir hablando porque el profesor entro ya listo para comenzar a dar su clase e incluso se veía más apurado de lo normal, Lila saco su cuaderno de apuntes y algunos bolígrafos para poder anotar lo más importante, ese día ya no tenía ganas de ser dedicada a lo que escribía pues al final nadie iba a apreciar su esfuerzo propio, unas simples palabras la mandaron a un poso de decaimiento abrumador del que no estaba segura de poder salir ese mismo día, iba a tener que aplicar el método de consolarse con la almohada de su cuarto siempre y cuando el molesto robot despertador no fuera a buscarla para interrogarla.
Las clases fueron enteramente aburridas para Lila después de todo lo que paso, si ya de por sí la mañana no había comenzado bien, tampoco pintaba para mejorar, guardó sus cosas una vez el profesor los liberó de su cátedra y se preparó para ir con su madre porque ya se había comprometido a asistir al almuerzo que Olivia le propuso, se despidió de sus mejores amigos porque se iba a ir caminando, necesitaba tiempo para ella misma y para pensar en algunas cosas, Sophie beso sus mejillas pidiéndole que tuviera paciencia también que encontrara el perdón a todo lo que estaba pasando y que le diera una oportunidad a su madre para acercarse, también le pidió que le informara sobre su decisión de mudarse.
Las calles de Byteburg siempre estaban limpias y se preocupaban mucho por mantener zonas verdes entre medio de las carreteras, tenían un excelente tren de aseo y los meses de verano se aprovechaban al máximo con la planta de energía solar, cada edificio corporativo y del gobierno tenía sus propios paneles, la planta potabilizadora de agua era otro gran orgullo de la ciudad y el gobernador de la ciudad sabía cómo administrar los impuestos, aunque los temas de política no eran de mucho interés para Lila, siempre aplaudió las iniciativas de edificios energéticamente autosustentables y con aportaciones ambientales a pequeña escala. Caminando por las calles rumbo a la compañía no dejaba de cuestionarse porque iba, al final imaginaba que no iba a poder hablar mucho porque Olivia estaría sumergida explicándole su nuevo proyecto científico, algo relacionado con las inteligencias artificiales o quizás algo más ambicioso porque ella era así, consumida por el trabajo.
El imponente edificio de NexBio Tech Solutions se alza majestuosamente en el entorno urbano, una maravilla arquitectónica que combina funcionalidad con estética vanguardista destaca por su diseño arquitectónico elegante y su prominente techo en forma de cúpula, la estructura, conocida como el "Centro de Innovación Científica", se extiende verticalmente en varios niveles, con una fachada de cristal que refleja la luz del sol como una obra de arte futurista. La entrada principal está resguardada por columnas de acero y vidrio que alcanzan alturas asombrosas creando un portal transparente que da la bienvenida a visitantes y científicos por igual, en la parte superior, se encuentra el logotipo "NEXBIO". El edificio se alza entre otros rascacielos, está rodeado de calles que siempre estaban transitadas por vehículos y peatones, su forma distintiva y su ubicación en el paisaje urbano lo hacen destacar como un hito arquitectónico en la ciudad.
Lila se cruzó la calle cuando el semáforo le dio el pase, lo hizo entre medio de un grupo grande de personas que iban en sus propios asuntos, algunos de los transeúntes que cruzaron con ella llevaban su mismo rumbo, la corporación, subió las gradas a paso lento queriendo retrasar aquel momento, pero al atravesar el umbral los visitantes eran recibidos por un vestíbulo de doble altura inundado de luz natural y decorado con instalaciones artísticas que celebran los logros de la corporación. El techo del vestíbulo estaba adornado con diseños intrincados, con texturas de madera y una instalación de luces que se asemeja a un cielo estrellado o una galaxia, tenía una gran recepción en forma de óvalo que se encuentra en el centro, iluminada por luces ambientales, las paredes y columnas eran elegantes texturas de madera que complementaban la estética general del interior. Lila no era visitante de aquel lugar, muchas personas la conocían como la hija de la doctora Stirling, no sabían su nombre, pero si quien le dio la vida y eso ya la convertía en una persona que estaba exenta de cuestionamientos, tomó asiento en una de las butacas porque iba a tener que esperar a que su madre bajara pues estaba ocupada con algo de último minuto.
Los laboratorios de investigación de NexBio estaban equipados con tecnología de última generación, ocupaban la mayoría de los niveles superiores, las ventanas panorámicas ofrecían vistas inspiradoras de la ciudad y permiten que la luz natural llene los espacios de trabajo, fomentando un ambiente colaborativo e inspirador para los científicos que buscan impulsar los límites del conocimiento médico y tecnológico. El ático del edificio alberga la sala de reuniones ejecutiva, donde los líderes de NexBio Tech Solutions toman decisiones estratégicas rodeados de vistas panorámicas que simbolizan la visión expansiva de la corporación que no solo se había quedado en ese continente, sino que ahora comenzaba a expandirse a nivel mundial pues eran la mejor opción para la recuperación de un planeta que casi se extingue gracias a malas decisiones del pasado.
Un jardín botánico suspendido en los niveles intermedios del edificio era el área de comedores y restaurantes al que todos los trabajadores tenían un libre acceso, no solo proporciona un oasis verde en el entorno de lujo tecnológico, sino que también servía como lugar de reflexión y pausa para los empleados, creando un equilibrio entre la tecnología y la naturaleza perfectamente balanceados como en el exterior. En su conjunto, el edificio de NexBio Tech Solutions no solo representa una sede corporativa, sino también un monumento a la innovación y la dedicación a mejorar la salud humana, incorporando la elegancia del diseño arquitectónico con la funcionalidad avanzada de un centro líder en investigación médica y tecnológica.
— Jovencita Stirling. — una mujer la llamó.
— ¿Sí? — Lila tuvo que girar un poco para poder verla pues estaba a su lado izquierdo.
— La doctora Olivia no va a poder bajar y deberá subir a su piso para esperarla, va a tener que utilizar este pase para poder andar por las instalaciones. — dijo la mujer mientras le extendía un gafete con una cinta que iba a poder colgar de su cuello.
— Gracias. — Lila se levantó y lo tomó, era un gafete con su nombre y fotografía.
— ¿Sabe que piso es? — pregunto mientras la veía de pies a cabeza.
— Si, piso cuarenta. — se colgó el gafete.
— No, de hecho, fueron trasladados al piso setenta. — dijo mientras veía su tableta.
— Bueno, gracias. — su madre no le había dicho nada sobre aquel cambio de piso.
Se encaminó hacia los elevadores para subir a buscar a su madre que no fue capaz de enviarle un mensaje para informarle que no iba a bajar para salir a almorzar, mando a una de las tantas secretarias a darle un gafete e informarle que habían cambiado de piso, en la comunicación familiar había un gran fallo y eso para Lila era muy incómodo. El sonido molesto del elevador fue su único compañero mientras este iba subiendo porque los elevadores de ese lado eran solo para trabajadores, ella no trabajaba ahí oficialmente, pero tenía un gafete y ya solo eso le permitía usarlos.
Saco el celular del bolsillo trasero de su pantalón al escuchar el tono especial de mensaje que recién había llegado, era Javier quien le estaba escribiendo, preguntándole como iba la reunión con Olivia a lo que ella respondió con emoticones, era un lenguaje que ambos usaban cuando no querían ser tan directos en su escritura pues al final Lila sabía que Olivia de vez en cuando revisaba su celular buscando las respuestas que ella no le daba cuando peleaban, escucho las puertas abrirse y sin levantar la mirada avanzó chocando de frente contra una persona que la hizo retroceder mientras que a él se le caían unas carpetas de las manos.
— ¡Lo siento mucho! — exclamó Lila agachándose para recoger todo.
— No, yo tuve la culpa porque venia distraído... — el hombre también se agacho — Espero no haberte hecho daño. — ambos se levantaron con los documentos en mano.
— ¡Oh, no, para nada! — Lila los entregó y salió del elevador — Lo siento, venia distraída viendo mi celular y creo que desordene sus papeles. — se apeno mucho pues varias hojas se habían salido.
— Descuida... — el hombre sonrió — ¿Eres nueva en la empresa? — tomó el gafete para ver su nombre — Lila Stirling, tú eres. — ella lo interrumpió.
— La hija de la doctora Olivia... — sin querer su voz salió con algo de fastidio — ¡Sí! — impidió que las puertas se cerrarán pues imagino que el hombre iba a subir.
— Yo iba a decir que eres la chica que ha escrito la tesis de medidas de bioseguridad, riesgos y procedimientos en laboratorios de bioanálisis. — se rio al ver como los ojos de ella se abrían con asombro.
— Si... — dudo en su respuesta — Si, yo he retomado esa investigación que no fue concluida. — lo observo con mucha intriga.
— Disculpa que no me haya presentado... — ordenó bien las carpetas para sostenerlas con una sola mano — Me llamo Alexander Kepler... — extendió la mano hacia ella en saludo — Hace poco recibí una copia de tu tesis aún no concluida y la lectura fue impresionante, abordas temas y conceptos muy interesantes, les sugerí a dos de mis científicos que te ofrecieran un puesto con ellos, mentes como la tuya son valiosas en esta empresa. — no soltó la mano de Lila.
— Que esas palabras vengan del mismísimo dueño de NexBio es algo muy difícil de creer. — fue obvio que se puso nerviosa, había chocado con el gran señor, el jefe de su madre y hombre más rico del mundo.
— Yo solo digo la verdad, me gustaría mucho poder leer la tesis completa... — vio que las puertas del elevador se cerraron — ¿Estas ocupada? Me gustaría que me acompañaras a almorzar, hay un excelente restaurante unas cuadras abajo... — vio su reloj de muñeca — Sube conmigo a la oficina y podemos irnos juntos si no tienes ningún pendiente importante. — Alexander era un hombre muy directo al decir las cosas.
— Lo siento mucho... — Lila bajo la mirada algo apenada — Vine a reunirme con mi madre porque quería que habláramos. — nunca imaginó que un hombre como él fuera a invitarla a ir a comer, mucho menos imaginó que algún día lo conocería en persona.
— Comprendo y no te disculpes, sé que no venias a verme a mi... — se rio dejando ver sus dientes — Quizás podamos encontrarnos de nuevo si aceptas formar parte del proyecto que tu madre realiza, están en tiempos de prueba y necesitan voluntarios, solo espero que en la próxima aceptes mi invitación a comer. — presiono el botón de los elevadores.
— Si se da la oportunidad posiblemente sí. — asintió sin salir de su asombro todavía.
— Ha sido un verdadero placer conocerte Lila. — extendió la mano hacia ella de nuevo.
— El placer fue mío señor Kepler y lamento mucho el accidente. — estrecho la mano del hombre.
— Alexander... — se acercó un poco más a ella — Solo llámame Alexander, por favor. — volteo, las puertas se habían abierto de nuevo.
— Pase un buen día... — lo vio entrar al elevador — Alexander. — le correspondió la sonrisa.
Lila se dio la vuelta girando sobre sus talones mientras dejaba escapar un suspiro al tiempo que su cuerpo se sacudía suavemente, fue un encuentro intenso a su forma de pensar, se avergonzó tanto por el accidente que no lo reconoció ante la primera vista a pesar de que en su casa había una infinidad de artículos sobre ese hombre, pero fuera quien fuera, ver el recibidor frente a ella le recordó porque había llegado a ese lugar y no iba a tener más alternativa que enfrentar a su madre. Era un espacioso vestíbulo iluminado por un intrincado diseño de luces en el techo que formaban hologramas en el aire que recordaban las estructuras moleculares, las paredes eran elegantes y modernas, con luces lineales incrustadas que complementan el majestuoso diseño del techo, además de la instalación en el techo, habían luces empotradas a lo largo de los paneles de madera curvados a ambos lados de la habitación, varias personas estaban presentes en el espacio, el suelo tenía una superficie reflectante que refleja la elegancia del techo volviendo el espacio extremadamente iluminado gracias a todos los reflejos, cuatro sofás grises están dispuestos alrededor de mesas bajas con plantas encima, proporcionando asientos para las personas que fueran visitantes.