Patricia se ve de nuevo en el espejo esta hermosa y no es falta de humildad, es que todo aquello la hace ver como actriz de Hollywood, eso en parte la hacía sentir cómo si no fuera ella misma, pero de que era espectacular no cabía duda, el vestido era sexi, insinuante y además alegante, de corte largo, hombros escotados y cuello alto, la parte superior era de encaje con un detalle también en encaje que hacía ver mucho más pequeña su cintura y de dónde se desprendía como se se tratara de una cascada una falda larga, abierta en una pierna completamente, que le dejaba expuesto el muslo y que realzaba las sandalias altas blancas que llevaba y que tenían un detalle en encaje en el tobillo.
Su cabello largo liso, cae suelto sobre sus hombros hasta terminar en pequeños bucles, un maquillaje natural con algo de profundidad en sus ojos, sus labios destacan por el color rojo vino y para terminar unos zarcillos y pulsera de perlas blancas que hace juego con el detalle de sus zapatos.
Toc toc, —Preciosa abre—, se escuchó la voz de Alessandro Luca en el pasillo.
—¿Qué ocurre?, ¿no me ibas a esperar en el lobby?.
—Lo confieso, soy curioso, no aguante la ansiedad, tenía que verte de primero, me dejaste sin aliento.
—Esto no te parece demasiado, no quiero que no se me tome en serio por estar vestida como una mujer fatal.
—Pero si eres una belleza aun sin vestido, quien dice que tienes que lucir como un costal de papas para que puedas defender un argumento o para que te tomen como una mujer inteligente todo esos son prejuicios y viniste a romper estereotipos ¿verdad?.
—Claro que sí.
—Déjame disfrutar de tu compañía, quiero conocerte un poco, me pareces una mujer interesante, esta será tu noche estoy seguro, pero quiero que antes de volver a tu tierra me concedas poder tener una cita real, ¿si?.
—Está bien, realmente te lo mereces, es más yo invitó.
—Para nada, eso va en contra de mis principios.
—Por favor, no seas retrógrado, no me opongo a la galantería y caballerosidad, me gustan las atenciones como cualquiera, pero te estoy muy agradecida por todo lo que has hecho por mí y es una forma de retribuirtelo.
—Bueno, esperemos tener un buen resultado pues mi socio y amigo es algo testarudo.
—Esperemos que me de al menos la oportunidad de hablar del resto me encargo yo, estoy segura que puedo convencerlo de lo que le propondré.
—Uff eso sono super sexi, proponme algo es más sin que me digas nada la respuesta es sí.
—Jajaja, eres muy gracioso, ahora vayámonos, a la fiesta de una vez antes que me pase como cenicienta y pierda todo el encanto a las 12.
—Para nada, aun si todo el arreglo de hoy, eres muy hermosa.
El evento lo realizan en el mismo hotel en el que se que ella se hospeda así que al bajar en el ascensor, llegan prácticamente de inmediato al salón, Alessandro coloca su brazo alrededor de su cintura para darle más confianza al entrar, entregan su invitación en la entrada y luego se integran a la fiesta.
—Daremos una vuelta primero para conocer a algunas personas.
—De acuerdo.
Comienza a sonar Menta y Romero de
Zucchero, —Debemos bailar, amo esta canción de toda la vida, di que sí.
—Por supuesto me encanta bailar.
Bailaron bajo la atenta mirada de los presentes, la balada era lenta y sugerente así que se concentraron en la letra y su significado, aunque para los ojos ajenos parecía más un cortejo, una invitación a pecar o a que la noche continuará en algún lugar.
Bajo una lluvia de estrellas
Llora el atardecer
Gotas de luz en los ojos
En la noche ciega
Y aquí solo a mi casa al fin regreso
Abrazaremos la noche
Entre Menta y Romero
Te ofreceré mis recuerdos
Y el corazón entero
Amor amor herido, amor perdido
I feel so lonely tonight
Por hacerme daño te ame
I feel so lonely tonight
Por sentirme vivo te ame
Bajo una lluvia de estrellas
Nuestra suerte al viento
Mil mariposas que vuelan
Entre mis pensamientos
Y aquí solo a mi casa al fin regreso
I feel so lonely tonight
Por hacerme daño te ame
I feel so lonely tonight
Por sentirme vivo te ame
Con el alma llena
Me olvidaré
Recordándote
I feel so lonely tonight
Por hacerme daño te ame
I feel so lonely tonight
Por sentirme vivo te ame
Al terminar de bailar caminaron un poco entre la gente, conversaban con algunos, a otros lo saludaban, hasta que finalmente llegaron al grupo donde se encuentra Alonso, de inmediato el no puede quitar la vista de aquella recién llegada, es impactante, pero de alguna manera le resulta familiar pero cómo podría ser esta seguro que no la conoce de nada.
—Buenas noches a todos, ¿cómo va la fiesta hasta ahora?.
—Bien, ha sido agradable hasta ahora, te estábamos esperando, llegas un poco tarde pero ahora entendemos ¿por qué?—, dijo Alonso.
—Les presento a Patricia Soldevilla.
De inmediato Alonso dedujo, —Ah, española.
—Si, mucho gusto.
—Ella viene a hacerte una propuesta de trabajo, pero como estamos aquí para disfrutar, le dije que seguro estarías más que dispuesto a darle una cita para hablarlo con calma.
—Pues no, te equivocas, deberá planificar una cita con mi secretaría como hacen todos, ni veo los asuntos de trabajo, cuando los demás lo consideren sino cuando yo puedo.
—Señor creo que malentiende toda la situación.
—La que malentiende toda la situación es usted señorita, no trabajo con gente tan poco profesional como para seducir a mi socio para tener una oportunidad con mi empresa.
Plaf, se escuchó en el salon y todos voltearon, —que sea la última vez que insinúa algo así de mí, espero no verlo jamás, no vale la pena asociarse o hacer negocios con un imbécil—,le reclamó en tono bajo pero con firmeza, —será gilipolla—, dijo en español y se fue.
Cuando ya estaba por llegar a la puerta la detuvo Alessandro, —Por favor, espera, no te vayas, no sé porqué Alonso se portó tan patán, pero eres mi invitada y no te irás por él.
—Lo siento pero no me puedo quedar, me siento humillada y además hice el ridículo con lo de la cachetada y siento que todos me observan.
—Entonces acompáñame, iremos al mejor restaurante del mundo, te va a encantar, tiene la mejor lasaña que puede probar en la vida, te lo juro, repara corazones y reconforta, en mis peores momentos me ha sacado de la depresión así que vamos y causemos revolución con nuestra vestimenta.