GIANNA No podía hacerlo. No podía ser patética. Esa no era yo. Quise abofetarme. No debía hacer esto, debía darle una bofetada si es que intentaba ofenderme o algo similar, no llorarle, pero eso no era parte del plan, en absoluto. Debía prepararme mentalmente para mi mentira. Hela y yo habíamos creado un plan por la mañana. Estaba segura de que intentaría aparecerse delante de mí o algo similar e intentaría humillarme con el sexo de la noche anterior. Debía verme debil ante su ataque y un tanto delicada. Tenía que actuar de alguna forma para que sonara condescendiente y entonces le diría que estaba dispuesta a ir al reino y abandonar mi posición y ¡bam! no iba a abandonar nada, porque no pensaba dejarle el camino fácil, solo le haría pensar que estaba acabada para que me llevara c

