MI COMPAÑERA
Estaba agotada por tener que organizar mi nueva habitación, ciertamente no estoy acostumbrada a hacer esté tipo de quehaceres, siempre habia alguien que hacia esto por mi cuando estaba en casa de mis padres, no puedo echarme para atrás después de rogarle tanto a mis padres para que me dejarán vivir en los dormitorios del campus, quiero experimentar el tener una vida real, en casa de mis padres siento que estoy un una burbuja aislada del mundo, necesito comenzar a tener una vida.
Mi padre me dejó venir con la condición que solo sería por un año, tengo presente las últimas palabras que me dijo.
— Sophi princesa sabes que puedes regresar cuando quieras, no tiene que demostrarle nada a nadie y si decides regresar antes de tiempo que pactamos nadie te juzgará — que le puedo decir mi padre es demasiado protector.
Lo siento papa no tengo pensado regresar pronto, quiero tener está experiencia y libertad que se que más adelante no podré tener.
La puerta se abre de repente y entra una chica cabello castaño oscuro, ojos café claros es bastante guapa y está vestida de una manera provocativa, una mini falda negr* y un Top tubo rojo, tiene una figura bastante sensual.
— Hola soy Sophia ¿ eres mi compañera de habitación? — la saludo tratando de ser amable, quiero llevarme bien con mi compañera de cuarto ya que pretendo estar aquí un año entero con ella.
— soy Leslie, si esa soy yo— me respondes mientras cierra la puerta, yo me encuentro sentada en la silla de mi escritorio.
Creo que me voy a llevar bien con esta chica, parece amable.
Leslie profundiza más en la habitación, rueda su maleta hasta ubicarla al lado de su cama.
Nuestra habitación compartida tiene el espacio suficiente para que las dos estamos cómodas, cuenta con dos camas individuales cada una de ellas pegada a la pared, dos escritorios cada uno de ellos cerca de sus respectivas camas y tienen sus sillas, en el medio de la habitación hay una amplia ventana que hace como una especie de división del espacio de cada una, por la cuál entra mucha luz solar, por cierto tiene una buena vista hacia el campus y está justo frente a la puerta de la habitación y por último cada una cuenta con un closet que se encuentra al pie de la cama, creo que cuenta con lo necesario para vivir acá, la ducha y los baños se encuentran afuera, no es que vaya a ser facil para mí tener que adaptarme a tener que compartir con alguien espacios, pero tampoco me será imposible.
Comienza a organizar un poco su equipaje — ¿Y que estudias? — pregunta Leslie.
— Administración y dirección de empresa — le respondo, ella alza una de sus cejas y me mira un tanto sorprendida o eso es lo que percibo de su parte.
— Pense que dirías algo así como literatura — sonreír antes lo que parece un chiste interno.
—Y porque creería eso — pregunto.
— Sin ánimos de que querer ofender, pero pareces más una come libro — supongo que era por eso que antes reía para si misma.
— No me ofende y pues tienes algo de razón, me encantan los libros, la literatura, pero mis padres quisieron guiarme en esta dirección y acá estoy — me encojo de hombros de forma despreocupada.
— Y tu qué estudias — le pregunto queriendo desvíar el tema de conversación.
— Diseño de moda — ahora con más razón es necesario desviar el tema, definitivamente no quiero nunca mencionar el tema de mis padres con ella.
— ¿En qué semestre estás? — le pregunto con real interés.
— Me quedan un año de carrera y tú.
— Igualmente, pero que coincidencia que en todo este tiempo estudiando en la misma universidad nunca nos hubiéramos visto antes — digo con sorpresa.
— Si que coincidencia — dice en un tono que a mí me parece sarcastico, aunque no lo podría asegurar ya que apenas y la estoy conociendo.
Seguimos conversando de cosas no tal relevantes y asi conocí a mi compañera de habitación y quién se convertiría en una amiga cercana con el pasar del tiempo, pasó un mes de estar acá juntas, conviviendo y un dia me invitó a salir con unos amigos de ella.
Al comienzo me negue porque no me gusta mezclarme con desconocidos, pero ella me atacó con mis propias palabras.
En este mes que llevábamos de conocernos le había comentado algunas cosas sobre mí, había omitido algunas otras, pero me era muy difícil el ocultar el hecho de que nunca antes viví acá por eso decidí decirle verdades a media.
Le dije que antes vivía con mis padres y que quería tener un poco más de libertad y por eso me mudé acá para hacer nuevos amigos y que ellos no controles todo lo que hago, fue una verdad a media y ahora la está usando en mi contra para que vaya a la fiesta de una fraternidad.
Tuve que acceder a ir, no tenía muchas ganas pero su energía me contagio debo decirlo.
Cuando llegamos a la fraternidad donde sería la fiesta me sentía un poco fuera de lugar, había muchas chicas vestidas de una manera provocativa y yo tenía puesto unos jeans y una camiseta blanca, que me quedaba bastante suelta no se ajustaba en nada a mi figura, nunca me a gustado exhibirme también tenía unos zapatos deportivos, me gusta estar cómoda que les puedo decir y esté tipo de ambientes no se me da para nada.
Leslie me dijo que hoy me presentaría al chico con el que está saliendo, según lo dicho por ella es un empresario el cual se ha ocupado de pagar la universidad por ella ya que ella no tiene los recursos, dijo que me presentaria a alguno de los amigos de el ya que son un buen partido.
Yo por mi parte no podría estar menos interesada en conocer a alguien, creo en el destino y lo que es para uno vendrá solo, le sonrió cuando ella lo menciona y comienza a planear citas dobles que nunca pasarán, solo le sigo la corriente.
Nos adentramos en la fraternidad y Leslie consigue a un grupo de personas que presumo son sus amigos comienza a saludarlos a todos, cuando los termina de saludar me presenta ante todos.
— Ella es Sophia, mi compañera de cuarto, por favor tratenla bien — yo los saludo a todos desde lejos, algunos de ellos comienzan decirme sus nombres y trato de prestar atención a ellos por si en algún momento tengo que llamarlos por su nombre y no quisiera ser grosera al no recordarlos, pero lamentablemente no se me graba ninguno.
La noche transcurre tranquila los chicos y chicas van y vienen de bailar, conversan pero yo no logro integrarme a ninguna de las conversaciones, llega un momento en el que necesito estar sola así que le digo a Leslie que voy al baño.
Ella me dice como llegar a un baño yo sigo sus instrucciones lo consigo, lo uso y salgo pero no sin antes lavar mi rostro con abundante agua.
Cuando ya estoy afuera del baño no me apetece regresar al bullicio, creo haber visto unas escaleras, está casa es bastante grande cuanta con dos pisos y muchas habitaciones, decido ir al segundo piso que parece más solo y callado ya han pasado más o menos dos horas desde que llegué, e tratado adaptarme al ambiente pero no termino de encajar necesito un poco de soledad para pensar que decirle a Leslie para irme.
Consigo un balcón que tiene dos sillas y una mesita en el medio de ambas, están una frente a la otra, este me parece un buen lugar para escapar.
Han pasado diez minutos más o menos desde que estoy sentada acá, tiene una buena vista, se pueden apreciar varias facultades desde esté lugar no está muy lejos de mi dormitorio, podría irme caminando.
Estoy tan concentrada en la vista y mis pensamientos que cuando se escucha un ruido me sobresaltó y suelto un pequeño grito.
Volteo a mira al lugar de dónde proviene el sonido y me encuentro con el hombre más guapo que e visto en mi vida es alto cabello castaño oscuro ojos azules, tiene unos jeans y una camiseta blanca que se le ajusta a su cuerpo la camiseta se le ajusta a sus brazos bien ejercitados, me causa un poco de gracia el hecho llevamos vestimentas muy similares, con la diferencia que la de el se le ajusta a su cuerpo y se puede apreciar su atlético y apetecible cuerpos, sacudo mentalmente eso pensamiento que estoy teniendo por este hombre.