Capítulo XVI - La Duda y la Llama

1247 Words
El bosque de Arandor estaba demasiado quieto. No era el silencio natural de la noche, cuando los animales descansan y el viento se desliza entre las hojas, era otro tipo de silencio. Un silencio que parecía escuchar, Lyrianne caminaba lentamente entre los árboles, sus alas estaban plegadas, pero la luz dorada que normalmente brillaba en ellas se encendía y apagaba en pulsos suaves, era como si su magia respondiera a sus pensamientos. El lago había quedado atrás, el claro donde Aldren desapareció ahora se sentía demasiado vacío, demasiado… final. Lyrianne apretó los puños. —No terminó así. Su voz fue apenas un susurro, pero la duda seguía allí. Desde que la sombra había hablado con ella, sus palabras no habían abandonado su mente. "El Consejo lo encerró." "Yo sé dónde está." Lyrianne se detuvo. —Mentiras. Pero la palabra no sonó tan firme como ella esperaba, el viento se levantó suavemente, las sombras entre los árboles comenzaron a alargarse. Lyrianne no se giró. —Sé que estás aquí. La oscuridad se movió entre las raíces de un roble cercano, no apareció de golpe, no atacó. Simplemente… se deslizó, como una presencia que siempre había estado allí. —Nunca me fui. La voz llegó como un pensamiento ajeno dentro de su mente. Lyrianne cerró los ojos un momento. —Si vienes a mentir otra vez, ahórrate las palabras. La sombra pareció expandirse levemente entre los árboles. —¿Mentir? — Una risa baja atravesó el aire. —He dicho muy pocas mentiras. Lyrianne giró lentamente para enfrentarla. —Entonces empieza por decir la verdad. El bosque entero parecía observar, la sombra no tenía forma definida, pero su presencia deformaba ligeramente la oscuridad alrededor. —Tu mago está atrapado. Lyrianne sintió un golpe en el pecho. "Tu mago." La sombra continuó: —En un plano donde el Consejo envía aquello que no puede destruir. Lyrianne frunció el ceño. —¿Y cómo sabes eso? —Porque ese plano está cerca de mí. La respuesta cayó con una calma inquietante. Lyrianne lo observó en silencio, en su mente dos pensamientos chocaban entre sí. Podría estar diciendo la verdad. Podría estar manipulándome. La sombra continuó hablando antes de que ella respondiera. —El Consejo teme muchas cosas. —Pero lo que más teme… es que ustedes dos estén juntos. Lyrianne apretó los dientes. —Eso ya lo dijeron. —No. La voz se volvió más suave. —No te dijeron por qué. El corazón de Lyrianne latió más rápido. —Habla. La sombra se deslizó un poco más cerca. —Porque tu magia no es común. —Ni la suya tampoco. El bosque crujió suavemente. —Cuando se unen… —el equilibrio cambia. Lyrianne permaneció en silencio, y la sombra continuó: —El Consejo teme que ustedes puedan romper el destino. La frase quedó suspendida entre los árboles. Lyrianne sintió su mente girar. "Romper el destino." La sombra añadió algo más. —Y el destino… exige un sacrificio. Las palabras hicieron que el aire se volviera más frío. Lyrianne lo miró fijamente. —No vuelvas a mencionar eso. La sombra río suavemente. —Es curioso. —Los que hablan de equilibrio siempre ocultan el precio. Lyrianne desvió la mirada hacia el bosque, las palabras de la entidad se mezclaban con sus propios pensamientos. ¿Y si era verdad? ¿Y si el Consejo sabía algo que no le había dicho? ¿Y si Aldren estaba sufriendo ahora mismo en ese lugar? La voz volvió a surgir dentro de su mente. —Puedo mostrarte el camino hacia él. Lyrianne levantó la cabeza de golpe. —¿Por qué harías eso? La sombra guardó silencio unos segundos. Luego respondió: —Porque el Consejo te mintió. Lyrianne no respondió, la entidad continuó: —Ellos temen que el amor cambie el equilibrio. La palabra amor quedó suspendida en el aire. Lyrianne sintió calor en el pecho. —No sabes nada de nosotros. La sombra respondió suavemente. —Sé más de lo que crees. Un recuerdo cruzó su mente. Aldren sosteniéndola cuando la sombra atacó la torre, sus manos, su voz, la forma en la que la miraba cuando pensaba que ella no lo notaba. Lyrianne cerró los ojos. No, no iba a permitir que la sombra usara eso. —Si crees que voy a confiar en ti… —te equivocas. La oscuridad no reaccionó con enojo, solo se movió lentamente alrededor del claro. —No necesitas confiar en mí. —Solo necesitas preguntarte algo. Lyrianne lo miró. —¿Qué cosa? La voz respondió: —Si el Consejo estuviera realmente preocupado por salvar el mundo… —¿por qué te separaron de él? El silencio cayó entre los árboles, esa pregunta era peligrosa. Porque en el fondo… Lyrianne no tenía una respuesta clara. La sombra continuó: —El equilibrio es solo otra palabra para control. Lyrianne respiró profundamente. Su mente seguía dividida, una parte de ella gritaba: No lo escuches. Otra parte preguntaba: ¿Y si tiene razón? Pero una tercera voz surgió más fuerte que las otras, una voz nacida de su propio corazón: Encuéntralo. Lyrianne abrió los ojos. La luz dorada volvió a encenderse en sus alas. —Si sabes dónde está… — dijo finalmente —dímelo. La sombra pareció sonreír dentro de la oscuridad. —Sabía que preguntarías eso. Lyrianne levantó una mano. —No confundas esto con confianza. —Solo estoy escuchando. La entidad respondió con calma. —Entonces escucha bien. La sombra comenzó a dibujar una forma en el aire. no era un portal, era un mapa de energía. Líneas oscuras cruzaban el espacio como raíces. —Ese plano existe entre los mundos. —Un lugar donde los sellos antiguos fueron creados. Lyrianne observó con atención. —Pero hay una puerta. —Una sola. La figura cambió, una g****a apareció entre las líneas de energía. —Si encuentras ese punto… —podrás cruzar. Lyrianne memorizó cada detalle. Pero dentro de su mente otra pregunta seguía creciendo. —¿Por qué me ayudas? La sombra respondió después de un momento. —Porque el destino es cruel. Pausa. —Y a veces merece ser roto. La luz dorada de Lyrianne brilló más fuerte. —Si esto es una trampa… —lo sabré. La sombra se disolvió lentamente entre los árboles. —Lo sé. Y desapareció. El bosque volvió a quedar en silencio. Lyrianne permaneció allí unos segundos, pensando, analizando cada palabra que la sombra le dijo. —Puede ser una mentira. — Puede ser una trampa. Pero una cosa era segura, no iba a quedarse esperando. Lyrianne desplegó sus alas por completo, la luz dorada iluminó el claro. —Voy a encontrarte… —susurró. Muy lejos de allí… en el plano vacío… Aldren seguía caminando. Las runas antiguas comenzaban a reaccionar a su presencia, la chispa azul volvió a aparecer entre sus dedos.Pero esta vez la luz reveló algo nuevo, una g****a; pequeña, pero real. Una fractura en el tejido del plano. Aldren se acercó lentamente, su corazón latía más rápido. —No es una prisión perfecta… murmuró. La g****a vibró suavemente, como si respondiera a su magia. Aldren extendió la mano. —Si hay una salida… —la encontraré. La luz azul brilló con más fuerza. Muy lejos… en el bosque de Arandor… Lyrianne también había tomado una decisión. Y sin saberlo… ambos acababan de comenzar el mismo camino. Uno hacia el otro, pero entre ellos… la sombra observaba. Paciente, porque incluso cuando la esperanza nacía… el destino aún podía romperla.
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