Capitulo 9
Sam al salir no dudó y a una impresionante velocidad, levantó su pie y pateó mi trasero, sus ojos son rojos, su mirada llena de resentimiento esta fija en mi, mi tío Deán me dedica una mala mirada que dice que luego él me golpeara.
—¡Que extremo el director!, hacer semejante desastre por algo tan pequeño, ¿No?. —Intento cambiar de tema y falló de la forma más miserable.
—¡Cállate! —gritan ambos.
Solo puedo fruncir mis labios y guardar silencio, estoy seguro que ellos me golpearan sin piedad.
Luego de 25 minutos en donde solo puedo doblar mi cuerpo para minimizar mi existencia, sale el rector Pearce con poco animo, sus ojos se posan en nosotros.
—¡Entren!.
Deán toma la delantera, camino detrás de rector, Sam sigue sus pasos y yo soy el ultimo en ingresar, todos me miran con condenación.
—¡Si sacan una foto, les dura mas! —me burlo interiormente.
Sam se golpea su frente, mi tío mira el techo y el director hace una mueca, ¿Lo dije en voz alta?.
—Por lo visto señor Brodt no esta arrepentido de sus acciones.
—¡No lo esta! —gritan nuevamente ambos.
¡Que hermosa mi familia!.
—Doctor Deán si me disculpa me gustaría que me dejara solo junto a los jóvenes, luego hablaré con usted.
Sonrió al escuchar las palabras del rector, ¡Ja, te lo mereces tío!, Dean me sonríe antes de salir y un frio sudor comienza a recorrer mi espalda, esto no será bueno para mi.
Exhausto nos mira. —Ustedes entenderán que después de todo lo ocurrido no será fácil para ustedes, una mancha disciplinaria en su legajo es dificil de borrar... ¿Quieren un vaso de jugo?.
—Rector Pierce…
Antes que continúe hablando Sam tapa mi boca.
—¡Cierra tu boca o te la arrancare! —amenaza Sam.
Ella esta enfurecida y no dudo de sus palabras, obedientemente me quedo sentado sin mover nuevamente mi boca, ante todo en primer lugar mi vida.
—Señor Pierce, realmente lo lamento y le aseguro que me encargare de que él también se arrepienta —dice suavemente Sam, señalándome con poco amor—, una oportunidad es lo que necesitamos, sabemos que hicimos lo malo, ¡Se lo ruego no volverá a suceder!.
—¿Ustedes creen que merecen una oportunidad?.
Antes que hable recibo una patada, entiendo el mensaje no contestó.
—No pero usted es un hombre tan honorable, comprensivo y paciente, su bondadoso corazón es tan grande que se apiadara de estas pobres y tristes almas. —Ella usa su tono lastimero, hasta a mi me convencería, Sam es la mejor en su clase de actuación.
—Tienes razón, como soy un gran hombre y soy el mas maduro aquí, les daré una última oportunidad para que puedan enmendar sus errores, tengo un viejo amigo que esta a punto de realizar un nuevo proyecto, creará un grupo de ídols, me pidió recomendaciones de jóvenes talentoso y creó que el señor Weber es el indicado, trabajaría para una reconocida empresa de corretaje, es bastante famosa, y no sólo es esto también me pidió que le recomendara a un alumno para el segundo protagonista masculino de una serie de StarChanel, y usted señor Weber es un potencial candidato para ambos casos, en cuanto a usted señor Brodt, será el asistente-manager de su novio, o amigo con derecho o como sea que se llame su relación. Necesitó que regresen antes de comience el nuevo ciclo escolar.
Siento nuevamente un golpe es mi tobillo, las lagrimas se juntan en mis ojos, si Sam continua asi me lo quebrara, ¡Ya, Samantha duele!.
—¡Aceptamos! —responde feliz y ante de recibir otro golpe asiento, afirmando su respuesta.
—Bien, entonces hare los preparativos necesarios, asi mañana pueden viajar, el hospedaje y lo que necesiten correrá a cuentan de "Bahía Estudios", pondré mi voto de confianza en ustedes, si dejan en alto el nombre de nuestra universidad olvidare lo sucedido hoy y lo ocurrido con sus compañeros de cuarto, su historial académico estará limpio y con algún que otro merito, espero buenas noticias de ambos.
—¡Claro rector, confié en nosotros no lo decepcionaremos!, esperamos su llamada que tenga un día lindo, adiós.
Sam al terminar, me arrastra a la salida y ese viejo no dice nada, al contrario sonríe.
—Sam... ¿Tienes idea de lo que acabas de aceptar?.
Sus ojos brillan. —Mi primer papel oficial.
—Bahia estudios.
—¡Si escuche grandes opiniones de ellos!.
—¿Sabes donde queda?.
Ella se detiene. —¿Dónde?.
—España, Barcelona.
—¡¿Qué?!.