Acto seguido, Stefany Lemmens comenzó a acariciar su v****a, al principio lo hizo con suavidad, casi como si fuera un movimiento mil veces ensayado para una performance en vivo. Luego esos toqueteos se volvieron un poco más… explícitos. Atacaron el centro de la concha y claramente comenzaron a humedecerse. “¿Se va a hacer una paja frente a sus alumnos?”, pensó Valeria, incrédula. Una vez más buscó apoyo en Yelena y ésta le respondió con otra sonrisa, como si le dijera: “Calma, esto es normal”. —Recuerden, cuando tienen que dibujar algo que está en movimiento, es importante que capten ese movimiento. —Indicó Stefany—. Aporten al dibujo los efectos de movimiento que crean necesarios, no intenten copiar un solo momento específico, sino les costará mucho enfocarlo… y la obra les va a quedar e

