Reglas
Seth gimió de dolor mientras pestañeaba varias veces para orientarse. Sentía que la cabeza se le partía de dolor y tenía el cuerpo entumecido. Lo último que recordaba era estar junto a la guía exigiendo una explicación y luego todo se fue a n***o. Se consideraba un hombre con buena resistencia y en forma debido a que ejercitaba a diario, pero ser tacleado por una joven que se veía tan inofensiva pinchó su orgullo. Se sintió molesto e iba a ponerla en su lugar.
- Has despertado - dijo una voz cerca de él.
Seth giró la cabeza hasta la joven que lo observaba desde una silla junto a su cama. Llevaba una sudadera blanca y jeans.
- ¿Qué fue lo que me hiciste? – le preguntó sentándose y apoyándose contra las almohadas sujetando su cabeza dolorida ante el movimiento brusco.
- Sólo seguí las reglas - le dijo entregándole un vaso de agua - No seguiste las instrucciones.
- Siento como si me hubiese chocado un camión - se quejó tratando de dejar el vaso después de beber, pero el girar se hizo imposible por lo que Anthea lo tomó de sus manos y lo dejó en la mesa de noche.
- De verdad necesito que me escuches. - le dijo cruzando las manos en el regazo - Sólo tienes tres meses para aprender todo lo que no has aprendido en dieciséis años. Eres un hombre inteligente, sabes que, si no logras llegar a nivel 90 en el plazo establecido, toda la vida que conoces se desplomará. Llevarás un collar de metal en el cuello por el resto de tu vida. Si trabajas conmigo, eso no pasará.
- No puedo hacer algo sin siquiera saber por qué lo hago. No soy un perro al que le das comandos para que te dé la pata - explicó respirando con dificultad.
Anthea lo observó en silencio por un momento y suspiró levantándose para sentarse a su lado al borde de la cama.
- Déjame ayudarte primero, - le dijo con calma - luego veremos en cómo hacer esto. - lo vio tensarse cuando extendió la mano hacia él - Te enseñaré… - le dijo con una sonrisa.
- ¿Volverás a noquearme? - preguntó desconfiado.
- Sólo si no obedeces - respondió – Te lo dije. No mentir. Eso aplica para mí también. Eso es básico para el SICOM. A medida que el vínculo que sientes se fortalezca, habrá confianza - Volvió a extender la mano con la palma hacia arriba y esperó a que el hombre la tomara con la suya dejando aparecer los tres círculos en su pómulo - Bien, te explicaré desde el inicio…Generalmente, cuando el guía se encuentra con el esper, tiene información detallada de él. En tu caso, tu perfil es incompleto, casi no hay datos por lo que tendremos que conversar para poder llenar los espacios faltantes. Es necesario para preparar las técnicas y apoyos que se ajusten sólo a ti.
- ¿Es por eso por lo que les dijiste que sólo tú la ibas a manejar?
- Si…- le dijo - por la reacción del guía James debes ser muy conocido, aunque no sé cuánto.
- ¿Vives bajo una roca? - le preguntó sorprendido.
- No me interesa la farándula o los chismes de internet - se encogió de hombros - No me gustan – sentenció - Además, la información pública no es real. Para el vínculo, necesito conocerte mejor al verdadero. Esa información está protegida por el contrato y las cláusulas de confidencialidad…Mi trabajo es estar a tu lado a medida que aprendes a controlar tus habilidades.
- Ya puedo hacer eso - le dijo.
- ¿Es eso cierto? – le preguntó ladeando la cabeza divertida - Congelaste un piso completo y si no te hubieses desmayado podrías haber puesto en peligro a muchas personas. Tuviste suerte en que tu secretaria y tu asistente, incluso un empleado administrativo en la sala de reunión o personal de aseo no estuviesen en el piso. Puedo sentir que tu gente es importante para ti por lo que no te habrías perdonado el hacerles daño.
Seth no respondió. La mujer tenía razón.
- Te ayudaré a canalizar tus emociones en tus entornos cotidianos y a reconocer señales de peligro para que puedas manejarlo durante cualquier situación. Cuando termine el plazo podrás vivir tu vida sin miedo y sin esconder quién eres - le dijo observando su rostro mientras procesaba la información - El guía es cómo un cable a tierra, si te toco como ahora te calmarás y te sentirás seguro. Tu cuerpo se relajará físicamente y tu mente se centrará en mí y en tu entorno. Dependiendo de tu estado, el toque del guía puede variar… ¿Te sientes mejor? - preguntó y lo soltó cuando asintió – Excelente - le dijo sentándose en la silla de nuevo - Reaccionas a mis habilidades muy bien. Si sigues así, podrías estar listo antes de los tres meses.
Parecía muy contenta por ello se dijo Seth para sí mismo. Parecía que quería irse lo antes posible y él, en cambio, se estaba preocupando por volverse adicto a la sensación que ella le producía no solo a nivel corporal sino emocional.
- ¿Cómo haremos esto? - le preguntó finalmente.
- Lo estuve pensando mientras dormías - le dijo seria - No eres un esper común y voy a usar eso a favor - lo vio alzar las cejas confundido - Autorizaré que vayas a trabajar con la condición de acompañarte. Estoy de acuerdo en que si me ven vestida como guía no nos ayudará ya que, en vez de estar ocupado en el entrenamiento, estarás manejando a la prensa. Me presentarás como reemplazo mientras tu secretaria está con licencia. Tendremos que pedirle a tu asistente que prepare una cubierta para entregar a la oficina de personal. Lo veré con él - lo vio sonreír- No, no trabajaré de verdad – advirtió.
- Oh, es una lástima, podrías ganar bien - se burló
- Dividiremos el entrenamiento en dos. Un bloque durante tu trabajo de oficina y por la tarde cuando regresemos. Entre tanto deberás estudiar la información que tiene el brazalete. Evaluaré tu aprendizaje. Puedes tocarlo para llamarme; sabré si necesitas que te calme.
- Veo que tienes todo listo - le dijo.
- Es mi trabajo -bostezó estirándose en la silla antes de levantarse - Daniel me asignó la habitación frente a la tuya. Necesito dormir un poco o no lograré levantarme mañana. También ha preparado un automóvil para llevarme mañana.
- ¿No irás conmigo? - le preguntó.
- Debo verme como una secretaria. No puedo llegar contigo - alguien llamó a la puerta - Me dijeron que sólo tienes a los de seguridad, pero no están dentro de la casa.
- No me gustan los extraños en mi casa - le dijo – Daniel vive en la casa de invitados que está atrás de la casa principal. Su contrato dice que debe estar disponible 24/7- En la oficina como lo que Daniel compra en un restaurante cercano y si estoy en casa por la tarde, pide comida para ambos.
- Oh, vaya - lo miró sorprendida. Ella vivía en un departamento asignado por la Cúpula y comía en el comedor común de funcionarios por lo que eso era una manera diferente de vivir. Sonrió. Su sueldo no podría sustentar esos gastos considerando que los gustos del esper parecían ser lujosos. Pensó por un momento - ¿Puedo usar las instalaciones de la casa? – preguntó.
- Eres mi invitada - le dijo Seth - Puedes pedirle a Daniel lo que necesites.
- Gracias, pero me gusta la autonomía - le dijo caminando hacia la puerta abriéndola, dejando pasar a Daniel quien la miró sorprendido. Con la mano en alto para tocar a la puerta.
- La habitación ya está lista, guía Allen - le dijo diligente - Las cosas que compró ya están en ella. Si necesita algo más, por favor no dude en decírmelo.
- Gracias Daniel. Me retiro entonces.
- Espera - llamó Seth - Como debo llamarte...
- Puedes llamarme Anthea.
- Bien. Que descanses Anthea - probó el sonido de su nombre en sus labios y sonrió. Le gustó. La joven hizo un gesto a los dos hombres y salió.
Daniel suspiró al ver a su jefe concentrado en la puerta por donde había salido la mujer. Conocía esa mirada. El lado dominante se había activado.
- ¿Desea que le traiga algo de comer? - le preguntó.
- No, necesito que busques información de la guía. Antecedentes, pasado, todo lo que encuentres.
- ¿No ha leído la historia de su familia? - preguntó sorprendido. vio la expresión indiferente de su jefe - Su padre es el guía que fue ejecutado por no controlar al esper que destruyó el centro de la ciudad Delta hace algunos años. Era un guía de tercer círculo como ella. Solo ha habido tres en el mundo. La guía Allen es la única de su generación. Casi chillo cuando se presentó. Si usted es el unicornio de los esper, ella es el santo grial de los guías.
Seth se mantuvo en silencio asimilando los antecedentes. Recordaba algunos comentarios sueltos de los empleados de su madre después de su secuestro ya que él había sido encontrado en el lugar donde la esper se había descontrolado.
- Busca toda la información que puedas. – pidió - Si debo tenerla pegada a mi cuello por tres meses necesito saber quién es.
- Se lo entregaré a la brevedad, jefe.
- Cancela el vehículo para ella. Irá conmigo a la oficina.
- ¿Irá con usted? – le preguntó confundido - ¿Eso no será complicado? Irá como reemplazo de su secretaria. Si se levantan rumores… - se detuvo al ver su sonrisa.
- La usaré como límite para mi madre. Podré descansar por tres meses de citas a ciegas con prospectos que no me interesan.
- Creo que debería hablar con la guía Allen. Ella pidió que no le mintiera.
- No le estoy mintiendo – aseguró Seth - Solo aprovecharé su cercanía. No somos una pareja por lo que no tenemos sentimientos entre nosotros.
- Si ella se entera, no le gustará – advirtió el asistente.
- Si se entera, será porque tu abriste la boca – amenazó.
- La guía Allen ha venido a ayudarlo - le regañó. - No me parece hacer esto a sus espaldas.
- Solo has lo que te solicito- le dijo frustrado. - No te contraté para que seas mi conciencia
- Buscaré la información que solicita - dijo dándose vuelta y salió de la habitación con una expresión oscura.
Seth hizo una mueca ante el gesto, pero lo ignoró. Desde joven había aprendido a usar las variables negativas a su favor. Había tenido que aceptar esta situación solo porque no llego a tiempo a su inyección. No porque quisiera. Solo estaba sacando beneficios de todo eso como buen hombre de negocios.