Buscando información del Esper
Anthea miró al exterior por la ventana de la habitación. Ya era de noche y varios guardias recorrían el perímetro. Había mucha seguridad y eso significaba muchos ojos. Se sentó un sofá y pulsó varios comandos.
- Selene - dijo en voz alta - Configura comandos por voz a partir de ahora. Abre una carpeta cifrada con el nombre de unicornio, acceso privado, solo a mis ojos. Busca información de internet de Seth Starlight.
- ¿Algún tema específico? - dijo una voz computarizada.
- No, deja que corra solo con su nombre - Casi de inmediato un largo listado de links y fotografías apareció en la pantalla desplegada - Esto es demasiado – murmuró frunciendo el ceño - ¿Quién es este hombre?
Después de algunas horas, la joven se frotó los ojos agotada. Había leído varios artículos sobre el esper lo que le permitió darse una idea que con quien tenía que tratar. Hijo único y heredero del gran conglomerado Starlight que era dueño de varias propiedades, empresas, acciones en todo el mundo. Estudió en la escuela Thomson, una escuela privada en Delta hasta los doce años. Luego fue educado por tutores privados. Estudió economía y negocios y se graduó con honores tomando el mando de las empresas de su familia. Filántropo, inversionista, inteligente y por lo que podía ver, un playboy. Había muchas fotografías con mujeres, actrices, modelos, etc. Era peligroso por ser un esper tan público, pero también lo era como hombre. Debía estar alerta, el SICOM podría crear la ilusión de sentimientos en los esper debido a la necesidad de cercanía hacia el guía que el vínculo creaba.
Cerró la ventana de su brazalete y se cambió a ropa para correr. Necesitaba despejarse. Salió de la habitación y bajó las escaleras hasta la salida. Cuando abrió varios guardias la miraron sorprendidos.
- Buenos días - les dijo con una sonrisa.
- Buenos días, señorita Allen - dijo uno de ellos - puede correr atrás. Hay un circuito en el lado oeste, pasando la piscina. El señor Smith ha mencionado que la apoyemos en lo que necesite.
- Muchas gracias. - le dijo comprendiendo que Daniel les había dicho su nombre - Estoy a su cuidado - Siguiendo las indicaciones, llegó al área de la piscina y un poco más alejada, vio una casa de un piso. Debía ser la casa de invitados que mencionó el esper. Más allá, un edificio de tres pisos que debía albergar al personal de seguridad. Por lo que notó a simple vista, cámaras y sensores, el lugar estaba muy resguardado.
Tomó unos audífonos y los puso en sus oídos antes de tomar el sendero de arenilla y comenzar a correr. Lo que no advirtió fue que el una de las ventanas del segundo piso que daban al jardín trasero, el dueño de la casa la observaba con ojos entrecerrados.