Recuerdos
- He tenido visiones cuando me toca que no entiendo - les dijo Seth mirando la gorra entre sus manos - Es como si estuvieran saliendo de alguna parte…
John le hizo un gesto a Brown para que se acercara. Esa información parecía importante.
- ¿Crees que son recuerdos? – preguntó.
- No lo sé, – confesó - no recuerdo mucho de mi infancia antes del secuestro.
- Sabemos que fuiste secuestrado por las causas legales en el sistema, pero no tenemos datos - dijo Brown - Sabemos que fuiste a la escuela Thomson.
- Anthea estuvo en esa escuela hasta el desastre - dijo John sacando su teléfono y buscando algo. Cuando lo encontró, se lo mostró sonriendo. Era una imagen de una pareja con una niña vestida con el uniforme de esa escuela.
Cuando Seth vio a la mujer y a la niña dio un salto hacia atrás como si se hubiera quemado mientras jadeaba por aire. Los dos hombres lo miraron y activaron las barreras cuando el joven comenzó a congelar todo a su alrededor arrodillado en el suelo como si se protegiera
- ¿Qué diablos pasó? - preguntó Davies corriendo hacia ellos.
- No lo sabemos, - gritó Brown- de repente entró en crisis.
- ¡Seth! - llamó Anthea entrando apresurada a la habitación y arrodillándose frente a él - Hey - le dijo - Estoy aquí. Estás a salvo - Seth no la escuchaba. Miró frenética a Davies mientras sujetaba el rostro de Seth cerca del suyo - Conéctame. - le gritó - Voy a entrar.
- Está fuera de control. Es peligroso. Hay que botarlo. - dijo Jasper acercándose a ellos.
- Háganlo. No lo desmayaremos. – ordenó - Lo autorizo. Selene, Guía de tercer círculo Allen autorizo la entrada bajo mi propio riesgo.
- Autorizando la entrada. - dijo Selene desde los altavoces del panel mientras el brazalete en su muñeca pulsaba.
- Salgan de aquí, ahora. - ordenó. Vayan a la arena - no se movieron - ¡Ahora!
Los vio salir mientras besaba a Seth. Mordió su labio para traerlo a ella haciéndolo gruñir. Se aferró a la joven como si estuviera ahogándose y le arrojaran un salvavidas. La tocó como si fuera a desaparecer.
- Tienes que respirar. – le pidió la joven con el círculo marcado en su rostro - Voy a conectarme contigo. - le dijo sacándose la sudadera dejando el sujetador - Seth vio su piel y la acercó apretando su trasero.
- Oh, maldición. - rugió Seth sacándose la sudadera y liberando el sujetador, respiraba con fuerza mientras se desabrochaba los pantalones liberando su erección. Estaba sudando y todo se estaba escarchando a su alrededor.
Comenzó a besarla, usando su lengua para explorar su boca. La lamió y mordió atormentando sus senos haciéndola gemir su nombre cuando le dio tirón con el pezón entre sus dientes.
- A la mierda. - gruñó desesperado tirando las calzas hacia abajo y rasgando sus bragas sin delicadeza - Deberías usar solo vestidos para cogerte en cualquier momento. - le regañó. Metió dos dedos en ella estimulándola, jadeando en su cuello - Córrete para mí. - pidió mientras la observaba gemir de placer. La piel de Anthea cambió como lo había visto antes, aferrada a sus hombros y la sensación de ser envuelto por una energía calmante regresó - Eso es cariño, buena chica. - le dijo cuando el orgasmo la estremeció.
La levantó y se sentó con ella a horcajadas en una de las sillas de observación.
- Voy a hacer que te corras de nuevo, pero conmigo dentro de ti. No sé cómo lo haces, pero esta sensación es… - no encontró las palabras, pero gimió casi primitivo cuando la sentó sobre su eje y la penetró, llenándola por completo - Ah, mierda. Tan estrecha. Hecha para mi. - comenzó a moverse al tiempo de Anthea lo abrazaba, besándolo, liberando toda su energía y a medida que la excitación de ambos crecía, las barreras de su mente cayeron…Imágenes de un Seth más joven, la escuela, la niña bajo el árbol que lloraba. Alto. Esa niña era ella. Las imágenes siguieron llegando a medida que Seth la penetraba empujando con fuerza. Era ella ayudándolo a escapar, iba hacia su madre. El sonido de un disparo. La expresión del niño cuando la vio caer. Anthea se estremeció cuando todo tuvo sentido. Jadeó dejando fluir las emociones sincronizadas con Seth quien cerraba los ojos con fuerza tratando de resistirse al control de la guía para no ver esos recuerdos dolorosos. Aumentó la intensidad y el ritmo como si eso pudiera hacer que Anthea dejara de escarbar en su cabeza, mordió sus senos y su cuello con desesperación.
- Mírame, Seth - ordenó Anthea con voz ronca - Tienes que mirarme.
Seth se resistió por un momento, pero finalmente abrió los ojos y sus ojos nebulosos se fijaron en los suyos - Quédate conmigo. Estás a salvo. – ordenó - No dejes de verme. - Seth no habló, pero retomó las embestidas sin separar su mirada de la de ella. Gimió cuando su necesidad de liberarse se volvió básica.
- Siento que me quemo - murmuró en su cuello - Me vas a matar. Esto es demasiado. - Escuchó a Anthea jadear acercándose a su propio orgasmo – No puedo aguantar. - le dijo aumentando la velocidad y gimiendo con fuerza agarrando sus caderas para hundirse más profundo mientras la llevaba al orgasmo junto con él. Era el mejor orgasmo que había tenido y también el más aterrador. No había separación entre ambos. Emociones y sensaciones pulsando al mismo tiempo.
Era demasiado intenso. Esto se le estaba saliendo de las manos.