En medio de su cómoda cama, alzado sobre sus rodillas, el cuerpo de Rhory se encontraba completamente atrapado por su pareja. Sus labios recorrían toda la extensión de su cuello y hombro, dejando un camino de besos y mordiscos de los cuales el joven modelo estaba seguro de que no desaparecerían por días. Sus grandes manos vagaban por todo su cuerpo, acariciando desde sus sensibles pezones en los cuales minutos antes su boca estuvo maltratando, deslizándose por la curva de su cintura para seguir hacia su vientre bajo, ejerciendo presión como si quisiera sentir cada vez que su maravillosa polla entraba en su cuerpo, golpeando su interior con una tranquilidad firme que tenía a Rhory gimiendo por más. Era un fácil empuja y sale constante que, poco a poco, iba construyendo el orgasmo de ambos

