Muchos podrían considerar que tener una cita en un parque de atracciones por la tarde podría ser demasiado infantil para dos personas adultas, pero para Rhory, era la cita perfecta. Gracias a los padres que le tocó, muchas cosas que para algunos niños y adolescentes era común ya conocer, para Rhory no lo era, por lo que siendo su primera vez en ese lugar, por supuesto que estaba extasiado con cada atracción en que su mirada se posaba. Y si a eso se le sumaba la compañía de su hombre lobo, por supuesto que todo era mucho mejor. Desde el desfile de moda en el que participó, su vida era más ocupada que antes, hasta el punto en que se encontraba más con los mellizos que con sus otros amigos debido a que los tres trabajaban en la misma agencia. Y eso significaba que el único tiempo que podía

