Eran aproximadamente las diez de la noche, sin embargo, como era primavera en Noruega el cielo continuaba tan claro como si fuesen las diez de la mañana, no obstante, la panadería de Axel estaba cerrada, porque todos sus trabajadores se encontraban en el área del depósito con su jefe alfa hablando sobre un tema muy importante. Eran un total de cien los que estaban reunidos ahí, todos apretados sentados encima de sacos de harina, incluso había varios que estaban montados encima de los estantes, tanto elfos como licántropos, escuchaban atentamente lo que Axel decía el cual estaba acompañado por su esposa Meridia y sus tres cachorros, los cuales le rogaron a su padre que deseaban oír lo que él tenía que decir. —Bien, comenzaremos la operación “cambio”, como bien saben he hablado de eso desde

