—Hoy conociste a la mayoría de mi familia materna ellos son los Ruiz, con quienes me he criado, pero no siempre fue así, Hannah es mi madre adoptiva, y mi padre es realmente mi tío— Veo la confusión en el rostro de Amira—. Sí es bastante confuso, pero te voy a explicar, mi madre biológica se llamaba Alexa Garza, murió en un accidente de tránsito cuando yo tenía 2 años, ella era la hermana gemela de Alec, él se convirtió en mi padre legalmente, pero por poco eso no sucede, con la muerte de mi madre, mi papá, bueno Alec para que me entiendas mejor, cayó en una depresión muy fuerte, se sumergió en el alcohol, no podía ni verme a los ojos decía que yo era idéntico a ella y estar conmigo le dolía demasiado, es doloroso decirlo en voz alta, pero yo estaba descuidado, imagina a un pequeño niño de 2 años que ha perdido a su madre y la única persona que debe amarlo y protegerlo lo rechaza y lo maltrata; servicios sociales se enteró de la situación y empezaron a pelear mi custodia, Hannah era nuestra vecina, ella se dio cuenta de que yo necesitaba ayuda, amor, habló con Alec y se volvió mi niñera, ella no necesitaba el trabajo lo hizo por mí para protegerme, y así fue, ella me lleno de tanto amor, su familia me recibió con los brazos abiertos y me hicieron parte de ellos desde el primer día, sucedieron muchas cosas, pero eso ya es otra historia, en resumen los juegos del destino hicieron su trabajo, ella y papá terminaron enamorados eso hizo que él cambiara, pudo mirarme a los ojos de nuevo, le ganaron la pelea a servicios sociales y ahora estamos aquí, después de más de 20 años. Mi vida ha sido genial, no puedo pedir más, pero todo es gracias a mi madre, ella me salvó no quiero ni imaginar que hubiera sido de mi vida sin ella, o la de mi padre, ella nos rescató y nos salvó con una única cosa, el amor, los Ruiz están llenos del más puro amor para ofrecer, a mí me dieron una familia, un soporte. Por eso el día que conocí tu historia supe que nos necesitabas, me recordaste a mí cuando lo perdí todo.
Es la primera vez que cuento mi historia en voz alta, me siento liberado y agradecido, me doy cuenta de lo que mi vida pudo haber sido, mi familia sabe lo qué pasó así qué no hablamos de eso y mis amigos no saben la verdad, nunca fue necesario decirles, para mi Hannah y Alec son mis padres, esa es la única verdad.
Terminamos de tomarnos nuestras tazas de chocolate en silencio, hasta que Amira lo rompe.
—Jamás imagine que tuvieras una historia así, realmente es como un cuento de adas, le doy gracias a Dios por permitir que nos encontraramos, ya yo me había dado por vencida con la vida— me dice las ultimas palabras con voz bajita y la mirada perdida en algún punto de la cocina.
—Ahora tienes una nueva oportunidad, todos merecemos eso, se que todo ira bien, ahora deberias ir a descansar que mañana tendremos un gran día— me acercó a ella y le doy un beso en la frente antes de ir caminando a mi habitación— Que descances Amira— le digo cerrando la puerta de mi habitación.