Capítulo 6
―comento Darío, sin dejar de desperdigar besos por el hombro desnudo de Annell, subiendo lentamente a su cuello.
Annell cubriendo su desnudes con la sábana, si yo siento algo muy parecido al amor, solo que no pensé que fuera tan rápido, pero me encantas Darío, solo quiero estar contigo. ―contesto, con ojos de borrego a medio morir.
―¿Nos veremos mañana? ―pregunto dándole un par de picos en los labios.
―Mmm no sé ―contesto Annell, solo así sin pensar en el mañana.
―¿Cómo que no sabes?, ¿Cómo que no sabes? Dime ―pregunto haciéndole cosquillas―. Puedo ir por ti, solo dime dónde.
―No, yo vengo, será mi última noche aquí así que, solo la quiero para ti y para mí, si mi mamá te ve, te va abordar y no dejará que nos vayamos. ―explico, solo deteniendo a Darío en sus cosquillas.
―Bueno solo por eso, pero después querré conocerla, Annell quiero que entiendas que quiero conocerte y eso implica conocer a tu familia también. ―comento Darío solo posicionándose arriba de ella, para mirarla a los ojos.
―Sí, te lo prometo ―dijo acariciando su rostro con su dorso.
Ahí se quedaron solo comiéndose a besos, sin dejar de seguir planeando ¿Cómo hacer? para verse sin que se les complique.
―Te dejaré mi itinerario y si éstas cerca, me escaparé para verte ―dijo Annell, solo revisando su celular, para ver qué países visitará en su gira.
―Si yo puedo; buscaré la manera de estar cerca, no te vas a deshacer de mi tan fácilmente ―comento con una sonrisa muy pícara, sin dejar de ver la expresión de Annell.
―Eso espero…―dijo con ilusión.
Se despedían con un beso, ya que Annell tenía unas cosas que hacer, te veo mañana siii.
―Sí no hay remedio, pero te puedes quedar si quieres, me gustaría amanecer contigo de nuevo. ―comento Darío, solo viendo como Annell tomaba su bolso para irse.
―No amor, de verdad mañana estaré más tiempo contigo, solo que mañana tengo que ir hacer unas cosas muy temprano, pero si quieres puedo comer contigo y después no sé, solo disfrutarte ¿Cómo ves? ―pregunto solo esperando su respuesta.
―Mmm está bien, solo por eso te dejaré ir esta noche, anda te acompaño hasta tu coche. ―Darío solo la dejo de ir tras de un beso, de esos que te quitan hasta el alma.
Annell regresaba a la casa de su madre, cuando se topó que estaba el padre de Matteo y la pareja de su madre en la sala…
―Buenas noches, no sabía que estabas aquí ―comento Annell, solo mirándolo con una mueca, nunca estuvo de acuerdo con esa relación.
―Acabo de llegar, estaré unos días con tu madre ―contesto Ismael, solo levantándose del sofá, para ir a la cocina por una cerveza.
―Mmm dime ¿cuándo estarás como se debe con tu hijo y mi madre? ―pregunto, con un poco de molestia.
―¡Ay Annell, no empieces! ―exclamo solo destapando su cerveza y llevándola hasta su boca para beberla―. Tu madre es feliz así y Matteo no se queja, así que no les falta nada, si vienes a querer mover lo que en mi casa está en orden, te diré que no es necesario que vengas. ―comento con mucha ironía.
―Claro… Tu vida es demasiado cómoda, pero en verdad solo es por Matteo que te lo digo, Ismael solo ve, cuando te ausentas por semanas solo vienes unos días, nadie puede encontrarte y él te necesita, ya no falta mucho para que entre a la universidad.
―Sí, sí, sí, mi madre ya murió Annell, así que no necesito a nadie que me diga ¿Qué hacer con mi familia? Preocúpate por tu vida, ya supe que Marco te dejo por otra más buena. ―Sonriendo irónicamente.
―Bueno que te digo, las cosas son así ―dijo sonriendo―. Quizás él no me dejó; yo decidí alejarme de él que es diferente, pero bueno no insistiré, solo espero que no te arrepientas de lo que te pierdes. ―dijo, solo haciendo una mueca.
―¡Papá! ―Matteo, corriendo abrazarlo―. No te esperaba.
―Hijo, ya te quería ver, pero mírate qué alto estás, dime ¿Tu madre dónde está? ―pregunto solo viendo a su hijo como había crecido, era cierto ya habían pasado un par de meses sin verlo.
―Ella, fue solo a comprar algo para cenar ―dijo muy feliz de ver a su padre.
―Ok, te traje un regalo ―dijo muy sonriente Ismael, sin dejar de mirar la mala cara de Annell.
―Sí, ¿Qué me trajiste? ―pregunto, que aún Matteo se comportaba como un niño ante su padre, a pesar de que ya tenía 16 años a punto de cumplir los 17.
―Bueno me pediste el último videojuego que acaba de salir, ese que se agotó, bueno tengo unos contactos y aquí está. ―dijo enseñando el juego, que era su manera de compensar su ausencia.
―¡Papá, en verdad eres el mejor! ―exclamo emocionado, ya que su madre por más que busco no pudo encontrar ese juego.
―Annell, solo los dejo ahí platicando y subió a su habitación, tenía que arreglar ya sus maletas, si quería ver a Darío al siguiente día, tenía que dejarlas listas.
―Lucas, le hablaba por teléfono…
―Annell dime ¿Cómo estás? ―pregunto muy emocionado de escucharla, ya que siempre había estado enamorado de ella, casi desde que la conoció Lucas solo le llevaba unos cinco años a Annell en edad, así que no era muy mayor.
―Bien, aquí descansando ―dijo, subiendo las escaleras para ir a su habitación.
―Bueno te tengo noticias, creo que te tienes que regresar pasado mañana.
―Pero ¿Por qué? Si me dijiste que tenía cuatro días ―contesto un poco malhumorada, eso quería decir que tendría un par de días menos, que realmente quería pasarlos con Darío.
―Te acuerdas, que te comenté que tal vez te buscarían para que fueras la imagen de una empresa. ―dijo Luca, solo recargándose en su asiento de piel de su escritorio.
―Sí, me acuerdo… Solo que me dijiste que, aún no te habían dicho nada, que no estaba aún confirmado. ―contesto con una mueca.
―Pues me confirmaron hoy al medio día, pero te estuve hablando por teléfono y estaba apagado, así que te tienes que regresar ya, te espero aquí el martes antes del mediodía. ―dijo Luca como una orden.
―Mmm está bien, si no hay remedio ―contesto con mucho pesar.
―Por cierto ¿Dónde andabas, que no me contestabas el teléfono? ―pregunto, con perspicacia.
―Por ahí, divirtiéndome, son mis días y yo sé que hago con ellos ―contesto Annell, con molestia de que Luca, siempre quería saber hasta el más pequeño de sus movimientos.
―Annell solo cuídate de las cámaras y sabes a lo que me refiero, no te expongas, no quiero que estés en el ojo del huracán, ahora menos que nunca que se hizo este contrato. ―comento Luca, solo aconsejando.
―Sabes que soy la que más cuida de estar en chismes, así que no te preocupes ―contesto, solo acostándose en la cama, para seguir con la charla por teléfono.
―Bien te dejo descansar, ya es tarde y no quiero que te desveles. ―comento Luca solo colgando el teléfono, al igual Annell que, solo busco su pijama para poder dormir, aunque sabía que el decirle a Darío que acortaría sus días, no le iba a gustar nada.
Al siguiente día Fernando, ya esperaba en el desayuno a Darío…
―Me acaban de hablar de la empresa, que ya les confirmó la cantante que va a ser… ―Sonando el teléfono de Darío.
―Sí, hola entonces… ¿A qué hora te veo? ―pregunto, solo poniendo su servilleta en su pierna, para comenzar a desayunar.
―A las tres, comeremos juntos, te parece ―contesto Annell ansiosa.
―Sí, te estaré esperando…―dijo Darío colgando el teléfono, solo sonriendo como tonto al ver como se apagaba la pantalla.
―Oye, ya dime ¿Quién es ella? ―pregunto Fernando con insistencia.
―Ya te dije que, no te diré ―comento sonriendo, comenzando a comer el desayuno.
―Mmm, sabes me alegro, sé que poco a poco vas dejando a mi hermana atrás, solo era cuestión de tiempo. ―dijo con un poco de nostalgia.
―Sabes que siempre va a tener una parte especial en mi corazón, pero como todo mundo me dice, que la vida sigue y creo comprender que es verdad. ―continuo Darío desayunando.
―Si lo sé, pero es lo mejor, sé que las cosas no salieron como hubieras querido, pero, sabes que la vida te está dando la oportunidad de rehacer tu vida, para muchos eso no es una opción y tu si la tienes. ―comento Fernando, que hablaba de él mismo.
―Fernando lo que le paso a tu hermana, no tiene por qué pasarte a ti, las cosas pasan y lo que debes hacer es seguir con tu vida. ―dijo tomando un sorbo de café―. Fernando sabes que te quiero como un hermano y lo que realmente deseo, es verte feliz.
―Es lo que más deseo Darío, solo olvidarme de todo y encontrar una mujer que quiera formar una vida conmigo, pero es difícil solo no pensar que a mí me pueda suceder, uno nunca sabe, esa enfermedad me puede atacar en cualquier momento. ―dijo solo terminando de desayunar―. Nos vamos tenemos que firmar unos papeles. ―comento Fernando solo llamando al mesero para pagar la cuenta.
―Sí, vámonos debo dejar todo listo antes de las tres ―dijo Darío, con una sonrisa que no podía con ella.
―Ay matador, quien te viera si hasta resplandeces con esa sonrisa de lado a lado. ―Ya en el auto subían los dos, para ir arreglar cosas del nuevo hotel que había adquirido.
―ﷻ―ﷻ―ﷻ
En casa de la madre de Annell, estaban en la cocina desayunando…
Annell, platicaba con su madre – ¿Mamá, hasta cuando vas a permitir esta situación con Ismael? Digo casi no está contigo, ni con Matteo. ―comento Annell, con un poco de reproche a su madre.
―Ay hija, solo deja las cosas como están, yo decidí que así fueran las cosas, yo acepte esta situación, ni modo; ahora solo me aguanto puesto que siempre supe la realidad de Ismael, engañada nunca estuve, además Matteo no sabe nada y no quiero que él sufra. ― solo sorbiendo su taza de café―. Si me separo de Ismael, el más perjudicado será Matteo, él adora a su padre y no quisiera romper todavía su burbuja que le he creado.
―Claro lo entiendo, pero a la larga es solo retardar lo inevitable, Ismael a Matteo solo lo compra con sus juguetes caros, pero y el tiempo que se pierde por no estar con su hijo, no lo conoce ¿Tú cómo te sientes con eso? Digo no te dan celos de su situación.
―Annell, solo deja las cosas como están ¿Quieres? Yo estoy feliz con mi relación, así como está, créeme ya lo he pensado y así estamos bien. ―contesta un poco molesta, ya que quería evadir su situación.
―Solo deseo que seas feliz, sabes que si te decides a dejarlo yo te ayudaría económicamente, mamá no lo necesitas. ―contesta Annell solo mirando a su madre, cómo iba hasta el fregadero para lavar los platos.
―Hija ya es tarde para eso, yo lo amo y lo amo muchísimo, si acepte esta situación es porque me gusta estar con él así, aunque no lo creas soy feliz con eso. ―dijo, girándose para mirarla.
―No te entiendo de verdad, no te entiendo. ―contesto, negando con la cabeza.
―Tal vez, ahora no lo entiendas y espero que nunca estés en esa situación, solo dedícate a tu música, consigue alguien que te amé por ti, que es lo que más deseo, de los demás yo me encargo.
―Ay mamá, no te haré cambiar de opinión, me iré a cambiar; quede de verme con Darío. ―dijo solo girando en su silla mirando a su madre.
―¿No te quedaras a comer? ―pregunto su madre, que solo veía como se levantaba con su plato para ponerlo en el fregadero.
―No, es mi último día con él y deseó estar con Darío, por lo menos hasta que se vaya. ―contesto lavando su plato con el jabón que había dejado su madre.
―Con cuidado hija, no quiero que salgas lastimada ―dijo, solo secando los demás platos para ponerlos en su lugar.
―No te preocupes mamá, estaré bien solo déjame soñar – dándole un beso en la mejilla para subir a cambiarse e ir a contestar algunas cosas de sus redes, que el tiempo se le pasó, al terminar de arreglarse para salir se encontró con su familia comiendo.
―Vaya, así que doña consejos ya se va ―contestó Ismael, sonriendo con ironía.
Annell hizo una mueca y se dirigió a su madre. ―Mamá, nos vemos después.
―Si hija, solo diviértete ―contesto con una sonrisa.
―Oye tu Annell, de verdad solo viniste para andar en la calle o estar con tu familia ¿Porque no te quedas a comer? Digo según tú, yo soy el malo de la historia. ―dijo, solo disfrutando el pollo que había guisado la madre de Annell, especialmente para él.
―¡Porque no tengo ganas de compartir la mesa contigo, solo por eso! ―exclamo Annell, con mucha ironía.
―Hmm mira que ya te sientes muy de dar consejos, cuídate no por andar con alguien que ni conoces, te eches a la borda la carrera, deberías de irte por lo seguro ahí esta Luca que suspira por ti. ―dijo solo clavando el tenedor, en la pechuga rellena que corto para llevarla a su boca.
―Sabes que, ahórrate tus consejos y dedícate a lo tuyo que te sale muy bien, por cierto, deberías dedicarle más tiempo a mi madre, no sea que cuando regreses ya no esté aquí, esperándote como siempre. ―contesto, solo apretando su bolso con su mano, en señal de molestia.
Victoria al ver la controversia solo dijo. ―Ya dejen de pelear, Ismael ya deja de ser grosero con Annell y tu hija, ya vete que se te hace tarde.
Annell salió de su casa para irse a ver con Darío, al llegar al lugar indicado solo se puso unos lentes y con la sudadera que traía, se puso el gorro cuando llegó, Darío la reconoció de inmediato, no quiso saber porque iba así vestida, pero se le hizo algo práctico.
―Hola ―dijo sonriendo, dándole un beso apasionado.
―Hola, me extrañaste ―dijo Annell muy emocionada.
―No – comento sonriendo.
―¡No me extrañaste! ―exclamo un poco dejando su sonrisa de lado, al escuchar que Darío no la había extrañado.
―Claro que sí, solo fueron unas horas y ya te extraño ―dijo rodeando su cintura―. Oye…―¿Y este disfraz?
―¿Cual disfraz? Solo que ya no me dio tiempo de buscar nada bonito, además todas mis cosas están en mi departamento en Nueva York. ―dijo sin dejar de mirarlo a los ojos―. Oye nos podríamos ver allá, digo me tendré que ir mañana después del mediodía y me acordé que me dijiste que tú te vas igual mañana.
―Sí, así es ¿Te quieres ir conmigo? Tengo mi avión privado ―pregunto, posando su frente con la de ella, haciéndole entender que no quería separarse de ella.
―No, no puedo, ya tengo reservado mi vuelo, además tengo algo que hacer mañana muy temprano, así que no podré, hoy será mi último día contigo. ―contesto muy triste Annell que tampoco se quería separar de Darío.
―No, no, me digas eso ―abrasándola de la cintura―. Te veré en Nueva York, ya te dije que no te vas a deshacer de mi tan fácil. ―dijo perdiéndose en el gris de sus ojos.
―Ni tú de mí ―contesto sonriendo.
Así pasaron toda la tarde, solo caminando en la playa, para después terminar en una habitación del hotel…
Darío la tenía acurrucada en él, en una de las suites. ―Sabes, he decidido que quiero que permanezca así el hotel con su estructura. ―dijo levantándose para servir un par de copas de Champán, para darle una copa a ella y tomar una, para chocar su copa con la de ella.
―Mmm me encanta, me puse triste al pensar que lo demolieran ―dijo sorbiendo de su copa.
―Sí, pasó por mi mente hacer algo nuevo, más innovador, pero después de las noches que pasamos juntos, lo pensé mejor y no, jamás rompería con la magia. ―comento, solo dándole la mano a Annell para que se parara a bailar con él, ya que había puesto música.
―Si magia ―contesto Annell, solo pensando que esa magia se terminaría una vez que Darío supiera ¿Quién es ella?
Continuará…