Capítulo 1
Una multitud gritaba el nombre de Annell, Annell, Annell, algunos con pancartas, otros con su fotografía, era la cantante del momento, sus álbumes se vendían en cantidad había recibido varios discos de oro, platino y diamante, así como dos grammys.
Su último concierto había terminado, ya la recibían su manager en la camioneta Luka Serkin, que era el que había manejado su carrera desde que la descubrió en una fiesta, donde había sido invitado y le pidieron a Annell que cantara, desde ese momento comenzó una dupla donde solo los éxitos comenzaron sin parar, era su amigo incondicional no daba un paso sin que él lo autorizara.
Annell entraba en la camioneta donde le decía adiós a su público y algunos fans, que ya la esperaban afuera del concierto, al entrar ya una toalla la esperaba así, como una bebida hidratante para recuperar los líquidos que había perdido, por el baile y el calor de los reflectores…
―Bien Annell, estuviste extraordinaria, no sabes te comiste el escenario, todos gritaban tu nombre y cantaban tus canciones, esto es por lo que tanto habíamos trabajando. ―comento Luka muy emocionado, más al ver que todos los boletos se habían agotado y que cobrarían una suma millonaria por el porcentaje de ese concierto.
―Sí, lo sé, yo igual estaba muy emocionada ―dijo en lo que miraba por la pequeña ventana de su camioneta, donde todos sus fans gritaban su nombre y ella solo sonreía para decirles adiós.
―Iremos al hotel a descansar, creo que te daré unas semanas para que te recuperes antes de entrar a la gira mundial, así que nada de estar estresada, viajaremos por todo el mundo, será cansado, así que necesitas tus fuerzas. ―comento Luka solo mirando su celular, viendo su agenda para programar las siguientes entrevistas, así como la visitas a varias radiodifusoras y programas de televisión.
―Sí, solo quiero un fin de semana, sabes quiero ir a la playa, además quiero ver a mi madre y a mi hermano, hace ya tiempo que no los veo, estos meses han sido muy agotadores. ―comento solo viendo como la camioneta recorría las calles desoladas de Nueva York, donde había dado su último concierto, antes de programar sus vacaciones.
Luka dejo de ver su celular, para mirarla y sonreírle. ―Preparare todo para que viajes a verlos, no te preocupes de nada, solo quiero que estés tranquila.
Al llegar al hotel la recibían los paparazis, con una infinidad de personas afueras abarrotando el lugar, apenas y si pudo entrar al hotel, ya que los fotógrafos, así como la gente querían captarla, tocarla, en fin, la fama era un mundo fantástico, pero también solitario ya que no podía confiar en nadie.
Entrando al elevador, sus guardaespaldas cuidaban que nadie se acercara a su suite, al entrar era la mejor de todas, sobre todo porque era como la había pedido, totalmente en blanco, todo absolutamente todo en blanco desde las sabanas, cortinas, la sala, velas aromáticas, la decoración, ya que eso hacía que ella solo descansara.
Prendió un par de velas aromáticas y fue por su toalla para darse un baño de tina, estaba cansada pero muy feliz del éxito obtenido, jamás pensó que su vida llegaría hasta ese punto, ella solo una simple mujer de un lugar apartado de las grandes ciudades.
Luka al verla entrar a su habitación, se despidió con una sonrisa para ir arreglar todo lo que había pedido, tendría que contratar un avión privado ya que ella ya no podía viajar en un vuelo comercial, ya había pensado en comprar uno ya que por sus compromisos se lo requerían.
Annell sola en su baño, recordaba cuando solo era una niña y cantaba en los festivales de la escuela, en donde hacia sus primeras apariciones, ella comenzó a cantar desde que tenía 6 años, sintiendo que su alma le exigía que cantara ya que eso la hacía feliz. Su madre Victoria Sevilla desde que descubrió su voz, trato por todos los medios de buscar la manera para hacerla una cantante, solo buscando que una oportunidad hasta que llego Luka a sus vidas, que fue el detonante para que ella alcanzara el éxito.
Ahora que lo era, su madre solo se mantenía al margen al saber que era manejada por un buen manager que se dedicaba en cuerpo y alma a su carrera, no solo eso trataba que su imagen estuviera limpia de cualquier escándalo.
Su madre sabía que Luka estaba enamorado de Annell y era la razón por la cual cuidaba tanto de ella, sabía que al estar en sus manos ella podría despreocuparse, desde que el manejaba su carrera ella había despuntado de una manera inimaginable, solo que Annell, no lo veía como prospecto para novio, sino que para ella su manera de verlo era de un familiar cercano.
Pero eso a Luka no le preocupaba, ya que se decía. ―Ella ya se enamorará de mí, algún día me vera con otros ojos, sé que lo hará, pero no, para Annell estaba muy claro que ella deseaba soñar con un gran amor de esos de novelas, como los de la televisión, más aún esperaba que en cuanto lo viera sintiera chispas en su cerebro que le dijera es él, es él, cosa que aún no pasaba.
En muchas revistas de chismes, siempre la relacionaban con algún actor, cantante, modelo o inclusive algún político de su país, pero ella solo desmentía todo, sabía que el llegaría, solo se decía ya pronto, pronto llegara.
Al siguiente día, ella estaba en su camioneta con Luka, platicando de la última revista donde había salido una nota de ella y el ultimo noviazgo inventado para dar realce a su carrera, pero este era captado con una mujer saliendo de un hotel muy acaramelado.
―¡Maldita sea! Mira esto, el muy maldito va a ser que me vea como la pobre cornuda, quedamos que primero terminaríamos frente a los medios y después ya podía salir con quien quisiera. ―dijo apretando la revista, por la rabieta que tenia de ver la nota.
―Sí Marco, siempre actuado de esa manera, pero la televisora tendría muy buena publicidad el último video que hicieron juntos fue un éxito, más cuando declararon que eran pareja y salían juntos. ―comento Luka viendo su agenda, programando citas.
―Bueno ahora las consecuencias, sabes que esto no parara solo así, incumplió con el contrato. ―dijo Annell, en lo que buscaba un chocolate que traía en su boca, para comenzarlo a comer.
―Ya tranquila, deja de comer eso, sabes bien que después te quejas cuando subes a la báscula y salen gramos de mas ―hablo Luka ya que sabía que a Annell le costaba mucho bajar de peso.
―Déjame comer mi chocolate a gusto, para endulzarme la vida, ahora seré objetos de memes y chismes, que seré la dejada del momento. ¡Bueno que Marco no puede tener la bragueta quieta! ―exclamo, molesta saboreando su chocolate.
―Es él quien tendrá problemas, sabes que eso le repercutirá en su carrera y tú solo te harás la víctima, así que deja que yo lo maneje, como siempre, cuando te pregunten solo di sin comentarios, deja que esto pase como todo lo demás. ―comento muy tranquilo Luka, que realmente esto solo veía como publicidad gratis.
―Sí claro, como tú no serás la cornuda, la que dirán que por no estar más buena me dejan como todas mis demás parejas, para ti todo está bien.
―Ya no te enojes, anda tu avión te espera para que vayas a ver a tu familia, solo relájate y descansa, ya veré que hago con la nota. ―dijo bajando de la camioneta, ayudándola a bajar―. De verdad que es un dolor de cabeza―dijo acomodándose los anteojos de graduación para poder ver bien, solo mirándola a los ojos―. Si aceptaras ser mi novia, ya no tendríamos que mentir, solo haríamos la declaración ante los medios que para ellos sería lo más lógico, pasamos mucho tiempo juntos.
―¡Luka! Por favor ya lo hablamos, no me pongas en esa posición. ― hablo Annell, solo
―Sí, ya sé, que solo me ves como si fuera tu primo, pero yo no, Annell sabes que estoy enamorado de ti, que quieres que haga con lo que siento. ―dijo tomando sus manos, sin dejar que ella siguiera su camino.
―Annell se soltó de su agarre. ― Pues trágatelo, sabes que no puedo corresponderte de eso ya lo hemos hablado, no quiero hacerte daño, pero de seguir así, tendré que cambiar de representante. ―espeto Annell, no quería ser mala con Luka, pero la verdad es que esa situación era muy recurrente, Luka cada que tenía oportunidad siempre la abordaba con lo mismo y ya era muy molesto para Annell tener que explicarle que por el solo sentía cariño de amigos.
―Sí, ya me lo dijiste, está bien ya no lo mencionare, me acabas de matar lo sabias, mira mi corazón está sangrando, me voy a morir. ―dijo Luka, solo tocando su corazón haciendo una ademan con su mano, de que estaba malo del corazón.
―Ya, ya deja de llorar que no es gracioso, tomando su mano, sabes que, si yo sintiera por algo por ti por muy mínimo te correspondería, pero solo en el corazón no se manda. ―dijo solo buscando su celular, para ver un mensaje que le estaba entrando que era de su madre, preguntando ¿A qué hora llegaría?
―Está bien, sube al avión ya están por despegar, salúdame a tu madre, me quedare aquí con mi miseria y tendré que ir a romperle la cara a Marco, por ponerte el cuerno, sabes que le pateare el trasero, le saldrá caro el chistecito. ―posando sus manos en su cintura, en señal de que aria su trabajo.
Annell sonrió. ―Bueno… Solo que diga que está arrepentido y que llorara por mi toda la vida, logra hacer eso, con lo engreído que es, bajando de la camioneta para subir al avión.
En un lugar no tan lejano, en una junta se encontraba Darío Carusso, el cual estaba por tomar la decisión de su vida…
―Bien Darío, si logramos que alguien famoso sea la cara de nuestra empresa, ya sabes que la publicidad es importante, ya las modelos no son muy acertadas, ahora quieren caras muy conocidas donde utilicen nuestros productos, así como los hoteles. ―dijo David Liffe un socio de las empresas Carusso.
―Bueno y tienen a alguien en mente. ―pregunto interesado.
―Bueno están varias, tenemos a Shakira, Beyonce, Jennifer López, Annell Sevilla, la última es la más sonada en las redes y en la televisión. ―dijo David, dándole opciones sobre las posibles caras que podrían contratar para que fuera la próxima cara de empresas Carusso.
―Mmm bueno, saben que no estoy muy relacionado con la farándula, ustedes saben de esto, solo escojan una que sea viable y que no tenga una mala reputación, saben que de por medio esta la imagen de la empresa, no quiero a alguien que esté en el ojo del huracán, solo busquen que su carrera este limpia de escándalos. ―Hablo Darío que su fuerte no ere la publicidad, ni mucho menos estar al pendiente de la música del momento, él era más de lo clásico, opera y música lírica, que es lo que su madre le introdujo desde pequeño.
―Sí, está bien. ― contesto David, solo anotando cosas en su carpeta.
―Bien señores, si no hay más que hablar, me retiro. ―dijo Darío, levantándose de su asiento arreglando su saco, para salir de la sala de juntas e irse a su oficina.
Ya en su oficina, Darío estaba muy pensativo, en su despacho había la foto de una mujer que se veía feliz con un embarazo de unos seis meses, envuelta de un vestido azul en la playa sonriendo, solo la miro y comenzó a trabajar.
Entrando su cuñado Fernando Lombardi. ―Darío, sabes he pensado que, si revisamos este hotel, que está en esta playa, podríamos hacer una oferta y no solo eso, si lo remodelamos podríamos hacer un buen negocio, además la ubicación es muy buena, podríamos poner uno de nuestros centros comerciales y adentro uno de nuestros clubs, todo en uno. ―hablo muy emocionado mostrándole un nuevo proyecto.
―Mmm veo que ya tienes todo bien planeado, te gusto el lugar supongo. ―dijo mirando todo lo que había puesto en su escritorio.
―La verdad con el estudio que hice, creo que podemos hacer el negocio redondo en todos los sentidos. ―Mirando la foto que estaba en el escritorio en un ángulo donde el también la pudo observar―. Oye esa foto es de mi hermana, verdad.
―Sí, mira qué bonita se ve en esa foto. ― dijo Damián solo suspirando.
―Darío, sabes creo que ya paso tiempo, deberías reconstruir tu vida, comenzar de nuevo, olvidar, sé que es difícil pero mi hermana ya no está y a ella le hubiera gustado que tu fueras feliz. ―dijo Fernando solo mirándolo a los ojos.
―Darío, solo suspiro ¡Ay Fernando olvidar a tu hermana nunca! Eso jamás, además el amor que le tuve creo que jamás desaparecerá, siempre la voy amar. ―comento Darío solo recargándose en su asiento.
―Sí, pero creo que deberías no sé; cambiar tu casa, parece un museo dedicado a ella, así nunca podrás reconstruir nada, su presencia aún es muy fuerte en tu vida, ya pasaron 8 años, no solo puedes vivir solo con su recuerdo. ―dijo Fernando, que el había sido testigo presencial del amor que ellos se tenían, uno hacia el otro.
―Tomare en cuenta lo que me estás diciendo, bueno iré a mi casa, mi mama y mi hermana me estarán esperando para comer ¿Quieres ir?
―Oh no, yo tengo una cita con la modelo esa que no quisiste para la campaña anterior. ―dijo Fernando, solo guiñándole un ojo.
―Ten cuidado, tiene un historial que si caes ahí puedes salir muy lastimado. ―aconsejo Darío, puesto que a Fernando lo quería como un hermano.
―No, solo saldré con ella, nada serio, aun no llega quien me atrape. ―dijo, saliendo con Darío al estacionamiento donde ya la limusina con el chofer esperaba a Darío.
―¿A su casa señor? ―pregunto el chofer.
―Si, por favor.
―¿Puedo poner música señor? ―pregunto solo viendo sobre el retrovisor.
―Si quieres, a mí no me molesta ―dijo solo mirando su celular, las llamadas perdidas y mensajes importantes que habían entrado.
El chofer colocando un disco, donde Annell cantaba una canción de su último disco donde cantaba una balada.
Bésame Mucho…
Bésame, bésame mucho
Como si fuera esta noche
La última vez
Bésame, bésame mucho
Que tengo miedo a tenerte
Y perderte después
Bésame, bésame mucho
Como si fuera esta noche
La última vez
Bésame, bésame mucho
Que tengo miedo a tenerte
Y perderte después
―Qué bonita canción ¿Quién la canta? ―pregunto Darío interesado, que eso era algo no muy recurrente.
―Señor es una cantante famosa, la versión que saco es muy buena, es de su último álbum, la verdad la canta impresionante lo que daría por conocerla, Annell, Annell Sevilla ¿No la conoce? ―pregunto, pensando que quizás la conociera.
―No, la verdad es que nunca la había escuchado nombrar, es la primera vez que escucho su música, tu sabes que no escucho esa clase de música. ―contesto Darío, pero relajándose con su música, ya que su voz era preciosa.
―Sí, su onda es diferente, tiene canciones tanto movidas como románticas, pero bueno es un gigante de los escenarios, mi hija la admira mucho, aparte que esta rechula la condenada. ―dijo el chofer, solo refiriéndose a que Annell, es muy bonita.
―Tal parece que te tiene enamorado, te escuchara tu esposa se enojaría. ―comento Darío mirando a su chofer por el vidrio retrovisor de la limosina.
―No, de hecho, ella sabe, además ni modo que no la vea si mi hija la tiene por todos lados, si viera su cuarto en todos lados pone su cara. ―dijo sonriendo―. Llegamos señor…
―Sí, gracias ―contesto, entrando a su mansión donde su madre y su hermana lo aguardaban. ― Mamá, ya estás aquí, pensé que tardarías más en llegar.
―No hijo, sabes que no me gusta dejarte solo mucho tiempo, además tu hermana no me deja en paz, con que no quiere acompañarme a las actividades. ―espeto molesta su madre.
―Mamá es obvio que no le gusta estar con puras señoras, ella es una adolecente, ella necesita gente de su edad, su padre viaja mucho casi ni la ve, creo que se le olvida que tiene esposa e hija. ―reprocho Darío la forma de vida que tenía el esposo de su madre.
―Ay hijo, sabes bien que Ismael tiene que salir por negocios y tienes razón, si no fuera por Rachel ya lo habría dejado, pero esta ella de por medio, así que ni modo toca solo sobrellevar la situación. ―contesto disculpando a su esposo, que ciertamente se ausentaba por temporadas.
―Mamá, podrías rehacer tu vida… Solo déjalo, aun eres joven. ―dijo Darío que para nada veía con buenos ojos la actitud de su padrastro.
―Ay hijo, no, él es un buen hombre, si no fuera por tu hermana y me necedad de no meterla en un internado, yo andaría viajando con él. ―Contesto Valeria Miller, tratando de calmar los reproches de su hijo.