La casa de campo en Rusia parecÃa suspendida en el tiempo. Afuera, la nieve apenas asomaba en los bordes del paisaje, pero dentro… el calor era casi insoportable. Jenn se refugió en la ducha, con la excusa de relajarse antes de la ceremonia, aunque en realidad lo que querÃa era estar sola unos minutos, lejos de todo el ajetreo. No era su primera boda con Toribio, pero esta era la boda de sus sueños, grande y pomposa. El vapor la envolvÃa, y el agua recorrÃa su espalda como un susurro. Entonces, escuchó pasos. Se tensó inmediatamente. El corazón le latÃa con fuerza, y sin pensarlo, tomó la rasuradora como si fuera un arma. Estaba desnuda, mojada, vulnerable. —Tranquila —dijo la voz que me desarmó al instante. Toribio. Se giró justo cuando Toribio dejaba caer la sábana que le cubrÃa.

