Luego de comer Fantaso acomodó todo y Sam fue a hacer sus necesidades e higienizarse un poco. Cuando volvió estaba más acalorada que antes. — Estás colorada — le dijo él observándola con cierta preocupación. — Tengo mucho calor — admitió ella. Y en ese momento, así era. — Mmmm creo que ya no va a haber más pesca, ponte un bañador, te dejé la crema protectora, y colócate sin discusión salvo que quieras que te la ponga yo... —dijo él con seguridad. Fan terminó de decir eso y sus mejillas se pusieron de un rojo furioso mientras a Sam le agarraba un ataque de risa, a carcajadas. — Ay vas a matarme... creo que prefiero la propuesta esa de que "me la pongas tú"— le respondió ella con sorna y él le dio la espalda, mientras seguía escuchando sus carcajadas, un poco avergonzado. Se sent

