Fantaso cuando terminó de acomodar todo, sacó dos bolsas de dormir de su mochila 'mágica'. — Toma un saco de dormir — le dijo alcanzándole uno a ella que lo miró con asco. A Sam nunca le había gustado acampar. No le gustaban los bichos, la vida de campamento y definitivamente las bolsas de dormir no eran lo suyo. Pensó que estaría sucia y con olor a humedad sin embargo parecía nueva y tenía olor a limpio. — Está limpia — dijo abriendo los ojos con sorpresa. — ¿Y porqué estaría sucia? — respondió él, ocultando su sonrisa. La rubia se encogió de hombros pero no dijo nada. Observó cómo él extendía su bolsa de dormir y lo imitó mientras lo miraba de reojo. Puso la suya próxima a la de él. Fan se quitó su camiseta y pantalones pues el saco de dormir era caluroso y Sam tragó saliva cua

