CALEB Ahora que estábamos dentro, podía escuchar a Ava con más claridad. —¡Mami! ¡Papi! —lloraba, rompiendo mi corazón en un millón de pedazos. Claire ya corría por el pasillo hacia el sonido, dejándonos a Derek y a mí solos. —Estás perdiendo el tiempo —dijo Derek con sorna, aparentemente imperturbable por mis amenazas—. Volverá a mí una vez que se dé cuenta de que no puede manipularte como lo hizo conmigo. Y no pasará mucho antes de que te canses de jugar a ser papá. —¡Vete al diablo, maldito hijo de puta! —Vaya, realmente te tiene atrapado con su acto de ‘pobrecita de mí’, ¿verdad? ¿Cómo se siente estar dominado por ella? Volví a estampar a Derek contra la pared, pero esta vez con más fuerza. —Si alguna vez vuelves a acercarte a mi familia, te mataré —amenacé en voz baja. Envolví

