MIKE —Maldita sea —murmuré por lo bajo. Lidiar con él ya era bastante molesto. Lo último que quería era que Daphne se viera envuelta con él también. —¿Qué pasa? —Ella siguió mi línea de visión y se congeló—. ¿Es eso…? —Síp. Déjame hablar a mí —ordené. Mientras Cameron se acercaba, intenté mantener mi expresión neutral. —Si sigues apareciendo así, voy a empezar a pensar que me estás siguiendo. —Hemos tenido el disgusto de encontrarnos mucho últimamente —dijo Cameron—. Escuché que estás reunido con Bruce Gordon de Smith & Brothers Realty. ¿Te dijo que también tuvo una reunión con nosotros? —Con quién hable no es de mi incumbencia —dije—. Lo que sí es de mi incumbencia es por qué de repente sientes la necesidad de meterte en el medio de mis asuntos. —Hablando de meterse… —dirigió

