Después de lo que interpreto como una eternidad de tiempo, Rola me responde: —Me hiere que me hagas esa pregunta Amira. Podrá pasar un millón de años, pero para mí tú eres mi hermana, sin importar el tiempo que pase o los obstáculos que se interpongan, te quiero como tal y puedes confiar en mí para siempre. —Declara con la voz entrecortada. Rola es muy sentimental, profesar su amistad hacia mí puede hacerla llorar, incluso si hace 5 minutos podría estar despotricando sobre la exageración de la sensibilidad femenina, luego en el mismo instante puede estar llorando porque su perrito se ha clavado una ramita y le ha rasguñado o porque le he dicho que es una buena persona. Así es ella. —Gracias por tus palabras, también te considero una hermana a pesar de nuestra distancia física, porque em

