Capítulo LVIII

1640 Words

—Buenas tardes Amira, me ha informado mi secretaria que hoy no saliste a almorzar. —Dice apretando la mandíbula el doctor Abdel Dumani. Su presencia me hace sentir incómoda y su exageración al momento de ponerse perfume esta haciendo sentir ahogadas mis fosas nasales. —Buenas tardes Doctor Dumani, no he tenido tiempo, estoy muy ocupada. —Respondo de forma casual, rezándole a Dios para que no esté al tanto de que ya he atendido a todos mis pacientes del día. —Eres inteligente y dedicada, eso no puede quitarse... Pero mentir no sé te da bien en lo absoluto. —Enfatiza mientras toma la manilla de la puerta con delicadeza y la cierra a sus espaldas. A todas las mujeres nos hace sentir honradas el hecho de que nos elogien el intelecto. Sin embargo en este caso, lo sentí realmente desagradable

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD