Capítulo XXXIV

2352 Words

Salam y yo aceleramos el paso y el hombre se dirige a nosotras. –¿A dónde se dirigen? —Pregunta el sujeto con gesto osco. —Eh, estem. —Balbuceo pensando en si es correcto o no manifestar que nuestro rumbo es Beirut. —, vamos hacía Damasco, señor. —Le comunico con hostilidad. He razonado que si me muestro como una jovencita débil, indefensa, asustada, este señor puede hacer juicios errados y abusar de nosotras. Tengo que tener paso firme. —Entendido, tengan muchísimo cuidado. —Enfatiza el hombre sin poner más cuidado a nosotras. Asiento y aceleramos el paso. —Me ha aterrado ese hombre Amira, parece un viajero... —, pero en este momento puedo temer hasta de un niño. —profiere Salam mientras eleva las cejas. —Tienes razón Salam. Aprovecho para comunicarte cuál es el itinerario. F

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD