Yo voy tranquila detrás de él, que no sé a dónde me está llevando, por lo menos no es el área de habitaciones. Entramos a un lugar, bueno, una oficina; es moderna, pero no deja de tener el estilo clásico italiano. Él se sentó en un área con sillones y yo me senté al frente de él, ni en pedo me siento al lado, capaz que se le van las manos. —Sofía, entiendo que seas humana y que no entiendes nuestro mundo del todo. Somos mates y los mates necesitan estar juntos, pero entiendo que como eres humana vas a querer ir lento, puedo aceptar eso —me dijo y yo levanté una ceja—, pero vamos a tener que compartir habitación. Después de la boda te mudarás a nuestra casa, no te preocupes yo me encargo de traer a tu mascota. Otra cosa, no me gusta que duermas con ese hombre así que a partir de ahora lo h

