46. Media hora más tarde, Mely se comunica. Ha cumplido la misión. La limusina se detiene a unos pasos de dónde ella aguarda. Tiene una pinta de no haber dormido nada. Dmitri abre la ventanilla. —Entra Mely —le dice. Mely está nerviosa, da una mirada rápida a todos dentro, pero sus ojos se detienen en mí. Mierda. Sus ojos parecen decirme: “¿Qué haces con ellos?” Pero en ese momento, Sarah le saca la caja de donuts que me son totalmente familiares ya que son las que compra cada día en el negocio de mis viejos. Sarah abre la caja y le brillan los ojos. Toma una donut y se la lleva a la boca. Se acuerda que estoy ahí, con ella y me la ofrece. —¡Son tan ricas! Prueba —me dice. Tiene la mejilla manchada. Le doy una mordida a la donut y apruebo con la cabeza. Cómo no van a ser una exq

