45. Estos locos quieren irse de prisa y yo, logro apenas colocarme el jeans los calzados, y llevar conmigo mi teléfono y otras cosas. Sarah me quita la camiseta de las manos. —Vas así. Nada por arriba —me dice. —Afuera hace bastante frío —objeto y todos se quedan mirándome. —Quédate tranquilo, que no pisarás la calle —suelta Dmitri, que se lleva a Doctor Sexy y a una morena con ojos claros, que Maricho ha contratado hace dos días. A Sarah no le ha gustado que me haya dirigido la palabra el tal Dmitri. Estos dos tienen un mal rollo. —Viene la limusina, nos llevará directo al aeropuerto —Sarah quiere acaparar toda mi atención, y me parece tierno que piense que no la tiene. Me da un beso sabroso en los labios. No puedo decirle que no. Aunque mi viejita vaya a preocuparse, la llamaré lu

