Sigo oculta escuchando a través de la pequeña abertura de la puerta. Creo que no debería de hacerlo, pero el escuchar las dos palabras: “Lucille” y “Boda” en una sola oración comenzó a darme escozor en la nuca y tampoco es que pueda fácilmente dejar de escuchar luego de eso. ─Nos alegra saber que has sentado cabeza, hijito. Los Cipriano necesitan una buena esposa a su lado y Lucille es un perfecto prospecto, que emoción el saber que siempre estuvo viva y que el amor de ambos perdurara todo este tiempo ─menciona la abuela de Alex; Leticia Hunt de Cipriano. ─Hablas solo por ti, madre ─declara Lorenzo no tan contento con la noticia. ─Huele muy bien ¿Estabas por desayunar? ─Cuestiona Nora con una sonrisa. ─Sí…estábamos ─responde Alex y abro mis ojos. ─¿Lucille está aquí? ─Inquiere Le

